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Ingredalia y la quesería Axuribeltz apuestan por la economía circular

Ingredalia y la quesería Axuribeltz apuestan por la economía circular

Ingredalia y la quesería Axuribeltz son dos de las empresas en las que se han puesto en marcha iniciativas que contribuyen a la evolución hacia una economía circular en el sector agroalimentario dentro del territorio Poctefa (España, Francia y Andorra). Estas han recibido apoyos técnicos por parte de la Asociación de la Industria Navarra (AIN) en el marco del proyecto europeo ORHI, que trata de reducir la cantidad de residuos y reciclar los que se produzcan con el objetivo de reutilizarlos, evitar su desperdicio y crear nuevos productos.

Elena Martín Seseña. Redacción.

La economía circular es un reto clave para los países de la Unión Europea. Cada año, en el conjunto del territorio, se desperdician 88 millones de toneladas de alimentos, alrededor del 20% de los alimentos producidos; y se generan 25,8 millones de toneladas de residuos plásticos, alrededor del 60% en embalajes. Entre el 31 y el 39% de estos plásticos están destinados a incineración y a vertederos, y sólo el 6% de la demanda de plástico proviene del plástico reciclado.

Durante los tres años que ha durado, el proyecto europeo ORHI ha favorecido sinergias potenciales entre empresas, identificando soluciones innovadoras y apoyando su implantación en el territorio. Todo este tiempo, se ha acompañado 18 proyectos con posibilidades de transferir nuevas soluciones al tejido empresarial de ellos, siete iniciativas se encuentran en fase de implantación.

“En ORHI hemos sumado nuestras fuerzas nueve entidades de regiones diversas a ambos lados de la frontera de Francia y España, regiones que al mismo tiempo son complementarias en cuanto a su diferente grado de representatividad en la cadena de valor agroalimentaria. Una clave que hemos trabajado es la “transferibilidad”; por una parte, buscando soluciones ya en marcha en otras regiones, para difundirlas en nuestro territorio y apoyar en su implantación, y por otra, ofreciendo documentación y referencias de las personas responsables de los proyectos trabajados, para favorecer que otras regiones con situaciones similares las puedan replicar”, ha señalado Iratxe Acha, coordinadora del proyecto europeo ORHI y miembro de Saiolan, entidad líder del proyecto.

Iratxe ha destacado que “el reto que tenemos como sociedad en todos los ámbitos, para avanzar hacia una economía circular es enorme. Aprender de cómo otras personas en otras regiones están logrando soluciones para ello y buscar el modo de aplicarlas en la nuestra, es una vía importante para avanzar, y confiamos en seguir haciéndolo”.

ORHI está promovido por un consorcio de entidades del territorio transfronterizo de Francia y España (Euskadi, La Rioja, Navarra, Pirineos Atlánticos y Occitania), apoyado por el programa Interreg-Poctefa y dotado con casi dos millones de euros.

Además, este proyecto europeo es uno de los finalistas, en la categoría “Urban Europe“, de los premios europeos Regiostar Awards de la Comisión Europea (CE), que se han convertido en el distintivo europeo de excelencia de los proyectos financiados por la UE que demuestran enfoques innovadores e integradores en materia de desarrollo regional.

 

Ingredalia, revalorización de subproductos hortícolas

En este contexto y como ejemplo de iniciativas que se encuentran en fase de implantación, se encuentran la llevada a cabo en Ingredalia, que ha patentado un proceso industrial que permite obtener ingredientes funcionales naturales, extractos, aditivos y otros productos naturales y saludables, a partir de subproductos del brócoli y la coliflor, dirigidos a sectores muy diversos, tales como la industria nutraceútica, alimentaria, cosmética, parafarmacia, agricultura y ganadería, entre otros.

Ingredalia empezó a ser una realidad en 2017, aunque sus dos fundadores, Tecnalia, uno de los centros de investigación y desarrollo tecnológico de referencia a nivel europeo; y TRASA (Tratamiento de Subproductos Agroalimentarios SL), conjuntamente con Tecnalia Ventures, llevaban trabajando en el desarrollo de la tecnología desde el año 2009. A Ingredalia se unieron, en 2019, empresas y particulares con alto peso específico en el sector alimentario del Valle del Ebro.

Uno de los principales logros a partir de esta combinación de aprovechamiento, funcionalidad y tecnología es el Sulforaphan-Smart. Así, esta permite recuperar los glucosinolatos presentes en el brócoli y encapsularlos, dando lugar este primer producto que comercializa la compañía.

La encapsulación de Sulforaphan-Smart se realiza en dos capas, conteniendo los glucosinolatos en el núcleo y la enzima que los activa en la corteza, pero permaneciendo ambas separadas hasta el momento adecuado cuando se combinan y generan el sulforafano, molécula altamente biodisponible que entra en el organismo y provoca una cascada de efectos beneficiosos en el mismo, entre otros, altas capacidades antioxidantes, anticancerígenas y antiinflamatorias, así como, mejoras del sistema inmune.

Esta molécula procedente del brócoli cuenta con centenares de publicaciones científicas y de estudios clínicos donde se validan sus propiedades beneficiosas. Sin embargo, es en el intestino donde se absorbe esta molécula y antes de que ésta llegue al intestino, existen demasiados puntos del proceso de preparación y del sistema digestivo en los que el sulforafano se genera y desaparece, ya que no es estable excepto en el intestino. Tanto es así, que varios estudios clínicos indican que, de la cantidad de sulforafano que podríamos generar comiendo brócoli, normalmente menos del 1% se acaba generando donde se debe absorber.

Ingredalia consigue que la generación de sulforafano sea independiente del estado de la microbiota del individuo, y libera el mismo en el intestino, siendo como mínimo unas 2.000 veces más potente que la misma cantidad de brócoli. Es decir, un gramo del producto Sulforaphan-Smart de Ingredalia equivale a la ingesta de entre dos y cinco kg de brócoli.

Cabe destacar el alto volumen de productos alimentarios que acaban no siendo aprovechados debido a los procesos de transformación y, en definitiva, el mercado. Por ejemplo, del brócoli, se puede llegar a desaprovechar más del 35% de su peso. Es decir, de los miles de toneladas que se producen en España, más de un tercio no llegan al mercado. Y no hay que olvidar que España es uno de los mayores productores y transformadores a nivel mundial.

El segundo producto que la compañía prevé lanzar en 2022 es el Brasphenol, un ingrediente con un alto porcentaje de polifenoles procedentes del brócoli, el cual busca un lugar en los compuestos que aportan una protección antioxidante a los productos alimentarios.

Además, dentro de su plan estratégico, Ingredalia está trabajando en la puesta en marcha de una planta de producción propia, que podría ver la luz a principios de 2022, y que requerirá una inversión de entre 0,5 y un millón de euros.

 

Quesería Axuribeltz, nueva vida para el suero lácteo

Como segundo ejemplo de iniciativas llevadas a cabo que han contado con el apoyo de AIN en el marco del proyecto europeo ORHI, y, en este caso, con el apoyo del Centro Tecnológico Leartiker, la quesería navarra Axuribeltz. Esta ha incorporado el conocimiento y la tecnología para empezar a utilizar el suero lácteo para producir bebidas lactofermentadas que, además de reutilizar el residuo, generan nuevos ingresos.

Y es que, en la producción de queso, cerca del 90% de la leche se convierte en suero lácteo, un líquido rico en proteínas y lactosa, que a menudo acaba vertido en los ríos con graves consecuencias para peces y plantas.

Miriam Otxotorena, ingeniera agrícola y ganadera, inició la actividad agrícola en 2010 en Iturgoyen (Navarra), de apenas 100 habitantes y localidad natal de su padre con la intención de crear su propio puesto de trabajo y conciliar su vida laboral y familiar. Cinco años después, comenzó la elaboración de quesos. En la actualidad, gestiona un rebaño de 300 ovejas de la raza Latxa y 15 yeguas.

“Nosotros hacemos todo el manejo del ganado de manera ecológica, que en la práctica significa que intentamos que estén el mayor tiempo posible en el exterior. También duermen al aire libre”, ha destacado Miriam. En definitiva, los animales pastan durante más de nueve meses en el campo, y el resto del tiempo, complementan su alimentación.

De la elaboración de 2.500 kilos de queso aprox. con 30.000 litros de leche, obtienen 21.000 litros de suero, el cual hasta ahora no le había dado ningún valor un valor económico. Es más, lo utilizaban para alimentar a las corderas de reposición y a los cerdos, por su alta cantidad de proteína. También lo empleaban como tratamiento fungicida en los frutales. En la actualidad, van a empezar a elaborar lactosueros añadiendo leche al suero para que fermente, y zumo de manzana.

“El suero lácteo es un producto que hasta ahora lo considerábamos como un residuo. Gracias a este proyecto vamos a darle un valor añadido. Va a dejar de ser un residuo para convertirse en un producto que nos va a permitir diversificar nuestra gama de productos”, ha declarado Miriam añadiendo que la tecnología que emplean para la nueva elaboración es la pasteurización para lo cual han realizado una inversión total de 30.000 euros.

“El proyecto europeo ORHI, en nuestro caso, ayuda a fijar la población y crear valor en una zona amenazada por la despoblación. Aparte, cuando vas a comercializar tus productos en diferentes ferias, aportas a los clientes un mayor valor añadido. Con el mismo esfuerzo, ofreces una mayor gama de productos, por lo que esperamos que las ventas se incrementen. Empezaremos su comercialización el próximo mes de diciembre”, ha destacado la ganadera.

Montse Guerrero, del equipo de consultoría de la Asociación de la Industria Navarra (AIN), socios del proyecto europeo, ha explicado que ORHI ha supuesto un reto y una oportunidad: “Hemos apoyado a empresas navarras a la hora de evaluar las alternativas que ofrece la economía circular en diferentes puntos de la cadena de valor alimentaria y  acompañado la implementación de nuevas tecnologías y modelos de negocio, para facilitar la oferta de nuevos servicios y productos que extraen mayor valor de los recursos”.