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La familia Pont planta 50 hectáreas de pistacho y contagia su ilusión a los nuevos regantes de Lleida

La familia Pont planta 50 hectáreas de pistacho y contagia su ilusión a los nuevos regantes de Lleida

Dieciséis hectáreas de pistacho crecen en los nuevos regadíos del Canal Segarra Garrigues de Lleida. Son las primeras de las cincuenta que la familia Pont, propietaria de Borges International Group, ha plantado en su finca Mas de Colom, en la localidad leridana de Tàrrega, en la comarca del Urgell. La empresa ha elegido la variedad Kerman (hembra) para esta aventura y espera su primera cosecha a partir del cuarto o quinto año.

Rosa Matas. Periodista.

La compañía está desarrollando un plan de cooperación vertical con los futuros productores de Lleida recogido en un convenio con la Conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Cataluña, que consiste en la promoción de la plantación de pistachos. Borges International Group se encargará de la divulgación y el asesoramiento a los agricultores, a los que garantiza la compra y la comercialización de toda su producción.

Para dar el primer paso de esta transferencia tecnológica, agricultores leridanos ya han visitado la plantación de pistachos de Borges en Guadix (Granada).

“Es una gran satisfacción, una oportunidad histórica, no solo para nosotros que estamos apostando por plantaciones de frutos secos en todo el mundo, aprendiendo en EEUU para aplicarlo en España. Es una oportunidad para el entorno de Mas de Colom”. Ramon Pont Amenós, presidente de Borges International Group, explicaba así a principios de la primavera la ilusión de su empresa por plantar cincuenta hectáreas de pistachos.

De las cincuenta hectáreas en proyecto, en dieciséis ya crecen los árboles. Propietarios de fincas vecinas quieren subirse al tractor de Borges. La empresa garantiza la comercialización de los pistachos en una central que instalará en el antiguo convento Mas de Colom y para aguantar el tiempo de entrada en producción podría facilitar financiación a través del convenio que la multinacional catalana tiene con el Departamento de Agricultura de la Generalitat y con el Institut Català de Finances.

 

Una nueva aventura en su historia

Acostumbrado a grandes proyectos, Ramon Pont reconoció su satisfacción por haber emprendido esta nueva aventura al dirigirse a agricultores, técnicos y el propio presidente de la Generalitat, Artur Mas, en un momento que él mismo definió de “histórico” porque  –dijo– “deja patente la capacidad de colaborar estrechamente con la administración en  un proyecto que es empresarial y que tiene muchas variables y posibilidades de un crecimiento espectacular”.

Pistacheros en Tàrrega.

Pistacheros en Tàrrega.

“En Borges nos volcamos en el proyecto porque sí. Y nos volcamos para tener una abierta colaboración que permita que lo que nosotros estamos haciendo puedan hacerlo agricultores de aquí. Es una aportación complementaria. Devolver algo a la sociedad que la sociedad te ha brindado. Hemos tenido una buena trayectoria empresarial. Es algo que debemos a la sociedad, estamos totalmente involucrados y volcados”, afirmó, sin olvidar mencionar que tanto él como su hermano Antón, que tiene 80 años, están convencidos de que verán crecer estos pistachos con las expectativas de acompañar a la juventud actual.

Después de que el presidente de la Generalitat plantara uno de los pistacheros de la finca, recordó que estos árboles desaparecieron de España en la época de la inquisición, esa época oscura en la que los inquisidores consideraron que una parte del pistacho facilitaba la erección sexual y lo prohibieron. “Prácticamente desapareció de España, es difícil recuperarlo. No hay cultura, ni  tradición ni conocimiento”, dijo.

Para Borges, con plantaciones en Badajoz y Guadix (Granada), el pistacho tiene un sentido agronómico excepcionalmente válido en la Plana de Lleida porque a diferencia de los árboles tradicionales de la zona, los almendros, el nuevo cultivo no tiene riesgos de sufrir los daños de las heladas.

En el corazón de la finca adquirida por la familia a mediados de los años 50 del siglo pasado, en el antiguo convento del Císter, en el que los monjes sembraban cereal de secano y que sirvió de hospital durante la Guerra Civil, con todos los hermanos Pont presentes, varios hijos y algún nieto, el presidente de la compañía recordó que en 1980 conoció en California los inicios del pistacho en EE.UU.

“Vi lo que hacemos hoy aquí pero a nivel americano. Entonces había en EE.UU 14.000 hectáreas y producían 12.338 toneladas. En estos momentos hay 119.000 y producen 235.000 toneladas”, comentó.

Para dar razones del extraordinario futuro del pistacho, Ramon Pont argumenta que aunque la producción principal era inicialmente iraní y turca, en estos momentos EE.UU ha superado con creces a los países que se dedicaban e importa cada año entre 60.000 y 70.000 toneladas mientras la importación de China y  Hong Kong ha pasado de 24.000 a 93.000 toneladas.

“Pueden ganar los agricultores si se ponen, vosotros les dais la garantía de que le compraréis la producción, gana la industria agroalimentaria y ganan las tierras de Lleida. No siempre se gana y en esta ocasión se da la composición mágica en la que gana mucha gente.”

La plantación de 50 hectáreas de pistacheros es el primer gran cambio en el paisaje de los nuevos regadíos desde que el Segarra Garrigues ha empezado a regar, un proyecto que por servir de ejemplo es muy valorado por el Gobierno de la Generalitat de Cataluña.

“Os quiero agradecer a Borges y a la familia Pont, como presidente de Cataluña que hagáis esta apuesta, que la hagáis mirando claramente al futuro, sabiendo que no es un futuro inmediato. Se trata plantar y esperar unos años, una apuesta decidida como habéis hecho en otros territorios de España”, dijo Artur Mas.

“La empresa Borges –agregó– nos demuestra que está acostumbrada a hacer mancha de aceite, nunca mejor dicho, lo que quiere decir que a través de su ejemplo y empuje y de su proyecto va extendiendo su ejemplo más allá de lo que es la empresa para que sirva de ejemplo y motor para que otras personas se sumen”.

“El mensaje que quiero dar –aclaró– es que esto sirva de ejemplo”. Y reconoció que aunque el Segarra Garrigues está en marcha, todavía no tiene la fuerza que hace falta. “Quedan miles de hectáreas potenciales para poner en servicio y para regar”, aseveró, haciendo balance de lo que se ha hecho en el canal con su Gobierno. Se han multiplicado por seis las hectáreas que se pueden llegar a regar: de dos mil a doce mil en estos momentos; y por ocho las que están en regadío ya efectivo: de 800 a 6.000.

 

Cola de agricultores

Antoni Pujol, coordinador de la promoción del pistacho del Grupo Borges, asegura que hay cola de agricultores interesados en apuntarse al nuevo cultivo. “Tiene buena perspectiva para ser la primera intentona. Es un camino lento, que pienso que se extenderá poco a poco”, asegura. Si se cumplen sus previsiones, a las cincuenta hectáreas de Borges se sumarán otras treinta de agricultores del territorio.

Agricultores de la comarca del Urgell, en una jornada sobre prosucción de pistachos.

Agricultores de la comarca del Urgell, en una jornada sobre producción de pistacho.

Los payeses están ahora en plena negociación con Borges que les asegura la comercialización y el secado en la futura planta de procesado que instalará en el viejo convento.  El pistacho es un fruto delicado. Para conservar propiedades y aspecto tiene que llegar a la planta entre 24 y 48 horas porque con más tiempo el fruto pasa de verde a negro. “Como la entrada en producción tarda tres o cuatro años todavía hay tiempo para diseñarla en Mas de Colom”, avanza Antoni Pujol.

Pujol ha trabajado el proyecto con el director general de Desarrollo Rural de la Generalitat, Jordi Sala, para quien del nuevo cultivo se adapta bien a los veranos calurosos e inviernos fríos de Lleida y tiene poco riesgo de helada por su floración tardía. Esperan promedios de 2000 kilos de producción por hectárea en el nuevo cultivo.

La plantación de pistachos es uno de los cuatro motores con los que la Generalitat quiere activar el canal Segarra Garrigues. Los otros tres son el proyecto de manzanos con Fruits de Ponent d’Alcarràs, el proyecto de doble cosecha anual de maíz para la alimentación ganadera con la Cooperativa d’Ivars d’Urgell y el de Codorniu y el Grup de Cellers de les Valls de Riucorb que promoverán la vinicultura de regadío basándose en las tres Denominaciones de Origen de la zona (Costers del Segre, Cava y Cataluña).

 

Primer exportador de frutos secos

Vibrador con paraguas para la recolección del pistacho. FOTO: Grupo Borges.
Vibrador con paraguas para la recolección del pistacho. FOTO: Grupo Borges.

Con un proyecto empresarial que abarca 110 países en los cinco continentes, Borges es la marca de aceite con mayor distribución en el mundo, uno de los cinco primeros operadores mundiales de nueces y el primer exportador nacional de frutos secos, según los datos de la propia compañía.

Borges International Group está presente en toda la cadena de producción. Cuenta con plantaciones propias, más de 1.200 hectáreas en California, Extremadura y Granada, así como doce factorías.

International Group está presente fuera de España con filiales propias en Estados Unidos (3 filiales), Brasil, Francia, Polonia, Rusia, India, China, Túnez, Marruecos y Egipto.

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