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Eficacia del aclareo químico en manzano en función del estado fenológico del fruto

Eficacia del aclareo químico en manzano en función del estado fenológico del fruto

La desaparición y/o aparición de nuevas materias activas obliga a redefinir los programas de aclareo y buscar nuevos enfoques que ayuden a mejorar su eficacia. Decidir el momento de aplicación de cada producto es un elemento crucial dentro de un programa para el aclareo, ya que determinará la eficacia en base a la fenología (tamaño del fruto) y a las condiciones meteorológicas. En el presente trabajo se realiza una revisión de la eficacia para el aclareo del ANA, 6-BA y Brevis, en función del momento de la aplicación basado en el estado de desarrollo del fruto.

Luis González, Estanis Torres, Luís Asín. IRTA (Fruticultura)-Estació Experimental de Lleida. PCiTAL.

Antiguamente, gracias a la disponibilidad del carbaryl, los programas de aclareo químico podían prolongarse hasta un de­sarrollo del fruto entorno a los 16-18 mm de diámetro. Sin embargo, dicho producto fue prohibido en España y desde en­tonces han aparecido dos nuevas materias activas para el aclareo, la benziladenina (6-BA) y la metamietrona, además de la disponibilidad del ácido naftilacético (ANA) y su ANA-amida.

La 6-BA es una hormona que pertenece a la familia de las citoquininas, registrada para el aclareo de frutos desde 2007 (Gonzalez 2019). Su efecto aclareo se produce mediante la estimulación de la competencia entre frutos de un mismo corimbo, favoreciendo el crecimiento del fruto central mientras que los frutos laterales son eliminados al disponer de una menor aportación de recursos.

Brevis (metamitrona 15% SG p/p) fue registrado para aclareo en 2015. Su modo de acción difiere del resto de productos para el aclareo, al no tratarse de una hormona vegetal sino de un inhibidor del proceso fotosintético (Basak 2011; Lafer 2010), provocando la entrada del árbol en déficit de carbohidratos y, consecuentemente, induciendo la caída de frutos.

Además de estas dos ma­terias activas, actualmente se continúa dis­poniendo de ANA y su amida (ANA-amida). Dichos compuestos son hormonas sintéticas de la familia de las auxinas (Burkholder and McCown 1941; Greene 2002) y su modo de acción se asocia con un incremento de la síntesis de etileno por parte del fruto y/o una disminución de la tasa de crecimiento de los frutos más débiles favoreciendo la competencia y el desarrollo de los frutos de mayor calibre.

Material y métodos

Ensayos sobre el momento de aplicación de ANA y 6-BA

Durante cuatro años seguidos se realizaron diversos ensayos en la Estación Ex­perimental de Lleida para evaluar la eficacia de aclareo de la aplicación de ANA a 10 ppm (100 g/hl de ANA 1% WP p/p) y 6-BA a 150 ppm (750 cc/hl de 6-BA 2% SL p/v) en Golden.
Se evaluaron cuatro tratamientos de ANA y cuatro tratamientos de 6-BA aplicados en cuatro momentos distintos en función del diámetro del fruto central del corimbo repartidos en la ventana que va de los 5 a los 15 mm de diámetro. Dichos tratamientos se compararon con un testigo sin tratar. El diseño experimental fue en bloques al azar con cuatro repeticiones.

Ensayos sobre el momento de aplicación de Brevis

Durante dos años se realizaron diversos ensayos en la Estación Experimental de Lleida para evaluar la eficacia de aclareo de la aplicación de Brevis (metamitrona 15% SG p/p) en Gala a 1,65 kg/ha y en Fuji a 2,2 kg/ha, con el objetivo de definir en qué momento el fruto era más susceptible al aclareo.

En cada uno de los años, se evaluaron distintos momentos de aplicación en función del tamaño del fruto central de los corimbos. En total se evaluaron nueve momentos en Gala y ocho momentos en Fuji, repartidos en la ventana que va de los 6 a los 23 mm de diámetro. Dichos tratamientos se compararon a un testigo sin tratar. El diseño experimental fue en bloques al azar con cuatro repeticiones.

Resultados y discusión

Momento de aplicación del ácido naftalenacético (ANA)

Figura 1. Tasa de cuajado como número de frutos por cada 100 corimbos en floración (a), número de frutos por árbol en recolección (b) y carga del árbol como número de frutos por cm2 de sección de tronco (c) (aplicaciones de ANA a 10 ppm en distintos tamaños de fruto central).

Los resultados obtenidos mostraron una eficacia del ANA en la ventana que va de los 5 a los 15 mm. No obstante, los mejores resultados se obtuvieron en los estadios más tempranos, de los 5 a los 8 mm. Posteriormente, de los 8 a los 15 mm, se observó una disminución paulatina de la eficacia, aun así, incluso a los 15 mm pudo observarse un efecto significativo en alguno de los años, coincidiendo con los resultados obtenidos por Marini (1996). El descenso medio del cuajado, respecto al testigo, fue del 45, 39, 24 y 14 frutos, a 5,8, 12 y 15 mm respectivamente. En frutos por árbol, dichos descensos fueron del 123, 73, 72 y 25 frutos, respectivamente, al­canzando niveles de carga entorno a los 3,3 frutos/cm2 mediante las aplicaciones a 5 o 8 mm y de 4,1 frutos/cm2 mediante las aplicaciones a 12 o 15 mm (figura 1).

Un inconveniente de la utilización de productos auxínicos para el aclareo es su efecto negativo sobre la tasa de crecimiento del fruto y la posibilidad de la aparición de frutos ‘pigmeos’ (Dini Viñoly 2013; Reginato 1997). Ambos aspectos se ven fa­vorecidos con aplicaciones tardías y do­sis elevadas. A partir de nuestros estudios pudimos observar que el incremento del ta­maño del fruto era mayor mediante las aplicaciones tempranas. Este efecto beneficioso de las aplicaciones tempranas de ANA sobre el tamaño del fruto podría ser de­bido, por un lado, a una mayor eficacia en el aclareo de frutos y/o, por otro lado, a una intervención más temprana y, en consecuencia, una mayor precocidad en la eliminación de frutos sumidero favoreciendo la tasa de crecimiento de los frutos que perduran hasta la recolección.

De las materias activas utilizadas actualmente para el aclareo en manzano, el ANA tal vez sea la más extendida. En ge­neral se utiliza a dosis que van de los 10 a los 15 ppm (100 – 150 g/hl de ANA al 1%) que pueden variar en función, principalmente, de la sensibilidad de la variedad y el nivel de carga de la plantación. La práctica habitual en España es aplicar entre los 10 y 12 mm de diámetro del fruto central, aunque su registro permite la aplicación hasta los 15 mm. Sin embargo, en otras zo­nas productoras se aplica en floración o poco después de la misma. Nuestros re­sultados mostraron mejor efecto aclareo y frutos de mayor calibre, con la aplicación de ANA en estadios tempranos entorno a los 5 mm, aunque se observó eficacia también en los estadios más avanzados entorno a los 15 mm.

Momento de aplicación de la 6-benziladenina (BA)

Los resultados obtenidos para la 6-BA mostraron una eficacia en el aclareo de frutos independientemente de los momentos de aplicación evaluados (5, 8, 12 y 15 mm de diámetro del fruto central). No obstante, se observó una tendencia a aumentar su eficacia a medida que el fruto estaba más desarrollado.

Figura 2. Tasa de cuajado como número de frutos por cada 100 corimbos en floración (a), número de frutos por árbol en recolección (b) y carga del árbol como número de frutos por cm2 de sección de tronco (c) (aplicaciones de 6-BA a 150 ppm (750 cc/hl de 6-BA1,9% SL p/v) en distintos tamaños de fruto).

El tratamiento aplica­do a los 5 mm registró los valores de eficacia más bajos respecto al resto de mo­mentos, con un descenso medio del cuaja­do de frutos y del número de frutos árbol en recolección respecto al testigo de 30 y 50 frutos, respectivamente. De los 8 a los 12 mm de diámetro se obtuvieron las ma­yores diferencias respecto al testigo con un descenso medio del cuajado de frutos y del número de frutos en recolección de 41 y 71-78 frutos, respectivamente. A los 15 mm, las diferencias respecto al testigo disminuyeron ligeramente en comparación a los valores obtenidos a 8 y 12 mm. Los re­sultados obtenidos mostraron que el me­jor momento para la aplicación de 6-BA es a los 8-12 mm de diámetro (figura 2).

La 6-BA es una materia activa que pertenece a la familia de las citoquininas, un grupo de hormonas vegetales que promueven la división y la diferenciación celular (Gonzalez 2019). Esto confiere a la 6-BA la posibilidad de proporcionar un incremento del tamaño del fruto superior al del propio efecto aclareo (Alegre et al. 2008; Fallahi and Greene 2010; Mili´c et al. 2017).

Los resultados obtenidos en los en­sayos realizados mostraron una tendencia a obtener frutos de mayor calibre mediante aplicaciones tardías, tal como era de es­perar, al obtener también una mayor eficacia de aclareo. Aun con todo, las aplicaciones más tardías, de 12 a 15 mm, mostraron una tendencia a incrementar el calibre por encima del propio efecto aclareo. Dicha tendencia pudo observarse al comparar el tamaño de frutos procedentes de árboles con un mismo nivel de carga tratados con ANA y tratados con 6-BA. Los frutos tratados con 6-BA mostraron un incremento del fruto adicional en las aplicaciones realizadas a los 12-15 mm (figura 3). Algunos resultados de ensayos realizados en el IRTA cuantifican este incremento en unos 10 g, lo que puede suponer incrementos de calibre de 0,5 a 2 mm.

Figura 3. Efecto de la aplicación de 6-BA a 150 ppm sobre el tamaño del fruto en comparación con ANA a 10 ppm en árboles con carga similar. Aplicaciones realizadas con frutos centrales de 12 y 15 mm.

La 6-BA es una materia activa presente en diversos productos utilizados para pre­venir el russeting, inducir cuajado y pro­mover ramificaciones en viveros, aunque se utiliza a menor dosis y en mezcla con otras materias activas. Para el aclareo de frutos en manzano se aplica a dosis de entre 100 y 150 ppm (500 – 750 cc/hl de 6-BA 2% SL p/v). Según datos del registro de productos fitosanitarios, la aplicación de 6-BA está permitida de los 7 a los 15 mm de diámetro del fruto central, independientemente de la formulación utilizada. Los resultados aquí presentados mostraron una eficacia de los 5 a los 15 mm, aunque las mejores eficacias se observaron entre los 8 y los 12 mm. Además, las aplicaciones de 6-BA mostraron un efecto aña­dido sobre el tamaño del fruto. Cabe re­marcar que la aplicación de 6-BA para aclareo requiere temperaturas altas durante los 4-5 días después de la aplicación (promedio >18 °C) y que dichas condiciones meteorológicas prevalecen por encima del estado de desarrollo del fruto siempre que nos movamos en una ventana de aplicación de los 8 a los 14 mm.

Momento de aplicación de Brevis (metamitrona 15% SG p/p)

Hay variedades de manzana que resultan más sensibles que otras al aclareo químico. El grupo de las variedades Golden se posicionaría entre las de fácil aclareo mientras que variedades como Gala y Fuji se­rían menos sensibles y, por tanto, más difíciles de aclarear (Gonzalez et al. 2019b; Rosa et al. 2017). El presente estudio se ha centrado en este último grupo.

En Fuji, Brevis mostró eficacia de los 6 a los 21 mm. En los ensayos realizados en Gala se apreció efecto de aclareo de 6 a 16 mm. Durante todo el periodo de aplicación, Fuji mostró valores de carga y cuajado superiores a Gala, con unas diferencias de 60-90 frutos/árbol y 20-30 frutos/100 co­rimbos. No obstante, las diferencias de cada uno de los tratamientos respecto al testigo fueron muy similares entre ambas va­riedades. En ambos casos, la eficacia de Brevis fue en aumento hasta tamaños de fruto próximos a 13 mm.

A partir de di­cho momento la susceptibilidad del fruto empezó a disminuir de manera paulatina hasta los 23 mm. En Gala se obtuvo la máxima efectividad en calibres cercanos a 13 mm con una disminución del cuajado de 25 frutos/corimbos lo que implicó una disminución de 55 frutos/árbol. En Fuji, el máximo efecto se obtuvo en los tratamientos de 8 y 13 mm con una reducción del 15% tanto del cuajado como del número de frutos árbol, lo que significó una disminución de la carga de 100 a 120 frutos por árbol. Una diferencia de gran importancia entre ambas variedades es que en Fuji el efecto de aclareo se alargó hasta los 21 mm, con una reducción de la carga del 13% respecto al testigo, lo que significó una disminución de 55 y 80 frutos/árbol respectivamente (figura 4).

Figura 4. Tasa de cuajado como número de frutos por cada 100 corimbos en floración (izda) y número de frutos por árbol en recolección en distintos momentos de aplicación de Brevis a 1,65 kg/ha en Gala y 2,2 kg/ha en Fuji (drcha).

Todos los tratamientos que mostraron eficacia en el aclareo incrementaron el peso del fruto respecto al testigo. En general, Gala mostró un mayor incremento del peso del fruto respecto al testigo que Fuji. En este sentido, cuando con las estrategias químicas se obtienen resultados sa­tis­factorios se obtienen frutos con mejor ca­libre, peso y coloración puesto que existe una relación lineal entre el número final de frutos árbol y dichos parámetros (Gon­za­lez et al. 2019b).

Brevis (metamitrona 15% SG p/p) está re­gistrado para el aclareo en manzano y pera desde el año 2015. Dicho componente actúa inhibiendo temporalmente la fotosíntesis (Basak 2011; Lafer 2010) sin ser una hormona vegetal, lo que la diferencia del resto de productos para el aclareo.

Existen diferencias en la sensibilidad del fruto en las diferentes variedades lo que obliga a ajustar la dosis y el número de aplicaciones en función a dicha sensibilidad y el nivel de carga de la plantación. En general se utiliza a dosis que van de 1,1 a 2,2 kg/ha, realizando una o dos aplicaciones según las necesidades de aclareo (Gonzalez et al. 2020a). La aplicación está recomendada de los 8 a los 14 mm, sin su­perar los 16 mm de diámetro del fruto central. No obstante, los resultados aquí presentados mostraron una eficacia en una ventana más amplia que va de los 6 a los 21 mm, aunque la mayor eficacia se ob­servó entre los 12 y los 14 mm, coincidien­do con Gonzalez et al. 2019a. Este rango po­siciona a Brevis en un momento de desarrollo del fruto más avanzado que el resto de productos, permitiendo prolongar los pro­gramas de aclareo químico más allá de los 14 mm.

Hay que remarcar que la estrategia utilizada para observar la susceptibilidad del fruto fue de una aplicación, siendo la estrategia estándar de dos aplicaciones (Gonzalez et al. 2020b), lo que resultó en un aclareo insuficiente en alguna ocasión. La aplicación de Brevis no penalizó el calibre del fruto respecto a un aclareo manual; todas las estrategias incrementaron el peso del fruto a un nivel inversamente proporcional a la carga final del árbol, coincidiendo con los resultados de muchos trabajos realizados a nivel europeo.

Ensayos realizados en Gala con la doble aplicación de Brevis mostraron una mejora en la distribución de calibres respecto al aclareo ma­nual gracias a realizar el aclareo en mo­mentos más tempranos. En Fuji se ob­tienen resultados de calibres prácticamente iguales al aclareo manual al ser una va­riedad que tiende a hacer frutos grandes independientemente de la carga, sin em­bargo, el hecho de reducirla en momentos anteriores al aclareo manual favorece el retorno a flor y reduce la alternancia.

Conclusiones

Las tres materias activas evaluadas mostraron una eficacia en el aclareo en toda la ventana de aplicación en la que se evaluaron. Aun así, dentro de cada ventana de aplicación, cada producto registró los mejores resultados en un rango distinto:

  • El ANA mostró una eficacia para el aclareo en Golden de los 5 a los 15 mm de diámetro del fruto, obteniendo la máxima eficacia y un mayor incremento del tamaño del fruto mediante las aplicaciones tempranas de los 5 a los 8 mm.
  • La 6-BA mostró eficacia para el aclareo en Golden de los 5 a los 15 mm, ob­teniendo la máxima eficacia de los 8 a los 12 mm. Mediante las aplicaciones tardías de 12 a 14 mm se observaron los mayores incrementos en el tamaño del fruto.
  • Brevis mostró eficacia para el aclareo en Gala y Fuji de los 6 a los 21 mm, ob­teniendo la máxima eficacia de los 12 a los 14 mm. El incremento de ta­maño del fruto estuvo directamente re­la­cionado con la eficacia en el aclareo.

Cabe destacar que, en cualquiera de los casos, se requieren unas condiciones meteorológicas óptimas para un aclareo sa­tisfactorio. Por lo general, condiciones de aplicación con temperaturas cálidas y baja radiación favorecen la eficacia del aclareo químico. La aplicación de cada pro­ducto en su momento de mayor sensibilidad, junto con unas condiciones meteorológicas propicias, maximizará la eficacia del aclareo químico y, en consecuencia, re­ducirá las necesidades de aclareo ma­nual.