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Innovación varietal aplicada al cultivo de la colza

Innovación varietal aplicada al cultivo de la colza

La mejora genética en colza está generando nuevo material vegetal cada vez más eficiente y productivo directa o indirectamente. A la aparición de líneas más productivas a las tradicionales que se habían sembrado durante años, ha sucedido la irrupción en el mercado de las variedades híbridas, más caras, pero con un vigor, desarrollo vegetativo y potencial de producción más elevado que las líneas tradicionales. El último avance en este sentido ha visto la luz comercialmente en los últimos tres o cuatro años. Se trata de las llamadas variedades Clearfield, que permiten solucionar uno de los principales problemas del cultivo de la colza como es el de la eliminación de infestantes dicotiledóneas.

Joan Serra Gironella y Roser Sayeras Oliveras. IRTA Mas Badia.

Es importante aclarar que las variedades de colza Clearfield no son variedades transgénicas o modificadas genéticamente y que, por tanto, pueden sembrarse hasta ahora sin ningún problema en España. La obtención de este nuevo material vegetal se ha hecho por mutagénesis y métodos de selección que no implican la manipulación genética directa.

Las variedades Clearfield tienen la particularidad de ser resistentes al imazamox, una materia activa herbicida del grupo de las imidazolinas, con acción herbicida sobre las dicotiledóneas. Así pues, únicamente las variedades de colza Clearfield pueden ser tratadas con herbicidas del grupo de las imidazolinas, mientras que las variedades de colza que no sean Clearfield no pueden ser tratadas pues con imazamox o herbicidas de este grupo químico, ya que son sensibles a la acción herbicida de estas sustancias.

El imazamox es un herbicida que inhibe la enzima ALS, por lo que hay que evitar su uso en parcelas con poblaciones de gramíneas (vallico, bromo, etc.) resistentes a herbicidas con este modo de acción.

Es importante recordar que el ricio de colza Clearfield que pueda aparecer en el cereal que la siga en la rotación, no se controlará con herbicidas inhibidores de la enzima ALS, como las sulfonilureas. Se deberán utilizar pues otros herbicidas de contacto u hormonales de familia química diferente. Este nuevo material vegetal de colza Clearfield puede resultar de especial interés en parcelas de siembra directa ya que el imazamox no precisa incorporación al terreno y actúa independientemente de su estado.

Aunque parece que pueda existir una ligera disminución de la producción, no parecen haberse confirmado hasta ahora diferencias significativas de rendimiento entre variedades tradicionales y variedades Clearfield. Esto significa que el comportamiento selectivo frente las imidazolinas de estas nuevas variedades no iría en detrimento de su potencial de producción.

 

Líneas tradicionales vs. variedades híbridas

Hasta hace unos años, la práctica totalidad de variedades de colza producidas en España eran variedades tradicionales o líneas, en las que la producción del grano se hace por autofecundación, de forma similar a la de los cereales de invierno. La aparición en el mercado de las variedades híbridas ha supuesto un cambio radical en este sentido, hasta el punto que, actualmente, la práctica totalidad de la colza cultivada en España es colza híbrida.

Entre las variedades híbridas, hay de diferentes tipos en función del sistema de hibridación y producción:

  • Híbridos restaurados: son híbridos que producen polen, polinizando la flor por autofecundación.
  • Híbridos mixtos: híbridos en los que producen polen el 50% de los individuos.
  • Asociación CHL: mezcla de variedades híbridas androestériles con líneas o variedades clásicas que actúan de polinizadoras.

Las variedades híbridas ofrecen algunos aspectos destacables respecto a las líneas clásicas tradicionales:

  • Mayor vigor de nascencia.
  • Mayor ramificación y número de tallos fértiles y silicuas.
  • Menor densidad de siembra.
  • Semilla más cara.
  • Potencial productivo superior.

El mayor vigor de nascencia de las va­riedades híbridas puede resultar decisivo para la correcta implantación de la semilla de colza en situaciones concretas de terrenos que la dificulten ligeramente. Debido a su superior capacidad de ramificación, la densidad de siembra de las variedades híbridas deberá ser ligeramente inferior a la de las variedades tradicionales.

Cuadro I.

El coste final de la siembra, sin embargo, no varía mucho ya que esta menor densidad queda compensada por un precio de la semilla ligeramente superior.

La superior capacidad de ramificación de las variedades híbridas hace que en casos de duda sobre el mantenimiento del cultivo en caso de baja densidad de implantación, se pueda optar por sacarlo adelante con más garantías. Esto se debe a la gran capacidad de autocompensación y ramificación fértil de las plantas que cubren fácil y rápidamente los espacios vacíos, desarrollándos e individuos más grandes y con mayor potencial productivo.

Un estudio de contraste sobre la productividad de las variedades híbridas respecto a las tradicionales o líneas hecho por el Grupo para la Evaluación de Nuevas Variedades de Cultivos Ex­ten­sivos en España (Genvce) en doce ensayos de su red experimental muestra que este superior potencial de producción sería del orden del 10% aproximadamente (cuadro I).

Estas características de las variedades híbridas se expresan sobre todo en condiciones de cultivo de alta fertilidad. En condiciones de secanos semiáridos o de bajo potencial, la diferencia en el comportamiento productivo final entre variedades híbridas y líneas, puede no resultar demasiado evidente.

 

Nuevas variedades y comportamiento productivo

No resulta sencilla la definición de las variedades actualmente comercializadas en España con mejores resultados de producción. Por una parte, las peculiaridades de cada zona productora hacen que el comportamiento de las mismas varíe en función de su mejor o peor adaptación. Por otro lado, el nuevo material vegetal de colza que va apareciendo actualmente en el mercado es prácticamente todo híbrido y su comportamiento productivo en ensayos de evaluación de rendimiento suele resultar, en general, poco diferenciado, sal­vo casos concretos.

Cuadro II.

El Grupo para la Evaluación de Nue­vas Variedades de Cultivos Ex­ten­si­vos en España (Genvce) viene llevando a cabo desde hace años una red de ensayos en las principales zonas productoras españolas en la que se evalúa el nuevo material vegetal de colza que va apareciendo en nuestro mercado.

Actualmente es la mejor fuente de información pública disponible sobre el comportamiento agronómico y productivo de estas nuevas variedades a nivel nacional.

Su objetivo prioritario es la caracterización del nuevo material vegetal de esta especie que va llegando a nuestros agricultores, así como su evaluación agronómica y productiva, de modo que la información obtenida permita evaluar la adaptación de este nuevo material a las respectivas zonas productoras y pueda resultar de utilidad a nuestros agricultores a la hora de tomar las decisiones sobre la siembra del cultivo.

El cuadro II muestra los resultados de las nuevas variedades de colza ensayadas en la red Genvce durante las últimas cinco campañas. Las variedades se agrupan en función de su coincidencia durante las dos o tres campañas en las que son sometidas a ensayos de evaluación.

Como pue­de observarse, la detección de diferencias estadísticamente significativas entre el distinto material vegetal se hace realmente difícil, lo cual mostraría que no parecen existir grandes diferencias en cuanto al potencial de producción de los nuevos híbridos de colza, hecho que pue­de llegar a facilitar en cierto modo la elección de la variedad a sembrar atendiendo a este criterio.

 

Caracterización agronómica de las nuevas variedades de colza

Cuadro III.

El cuadro III ofrece un resumen de las principales características agronómicas de las nuevas variedades de colza evaluadas en los ensayos de la Red de Evaluación de Nuevas Variedades de Col­za realizada por el IRTA en Cataluña du­rante las últimas campañas.

La observación y evaluación de los di­ferentes parámetros de tipo agronómico y de su comportamiento en los campos de ensayo, per­mite la caracterización de este nuevo ma­terial y constituye una información im­portante que puede ayudar al agricultor en la toma de decisiones sobre el material ve­getal a sembrar.

Caracteres como el ciclo, la sensibilidad al encamado o el contenido en grasa del grano son igualmente importantes a la hora de decidir la variedad de colza a sembrar, junto con la productividad y adaptación a la zona.