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Innovaciones en maquinaria para viticultura

Innovaciones en maquinaria para viticultura

El sector vitícola es uno de los más dinámicos dentro de la agricultura; quienes intervienen en él demandan mejoras tecnológicas y están dispuestos a adoptar las innovaciones que continuamente se les ofrece. La existencia de importantes ferias de periodicidad anual en los países donde la viticultura está más extendida (España, Francia e Italia, sin olvidar las importantes aportaciones que se hacen en Estados Unidos y Australia) estimula a las empresas a presentar cada año mejoras en sus productos.

Jacinto Gil Sierra. Dr. Ingeniero Agrónomo.

Comenzando por las últimas no­vedades incorporadas a las vendimiadoras, que quizás sean las más llamativas y a las que se les presta más atención, veremos a lo largo de este artículo mejoras en podadoras, atadoras de sarmientos, maquinaria para la realización de tratamientos fitosanitarios y control de malas hierbas, sin olvidar los tractores y los robots, presentadas en los últimos dos años.

Vendimiadoras

Ya están disponibles sistemas de medición de la cantidad de uvas que van cosechando las vendimiadoras y su posición en la finca, para hacer un mapa de rendimiento. Las principales marcas de vendimiadoras los han incorporado.

La última en recibir una distinción por este sistema fue Gregoire, a la que en la feria Sitevi del año 2017 se le concedió una medalla de plata por su sistema denominado Neomap. Este sistema consta de un receptor GPS de posicionamiento para conocer en todo momento la situación de la máquina y aporta la novedad de que se tienen medidas del peso de la cosecha a dos niveles; lleva instalado un sensor de pesos en la cinta transportadora de las uvas hacia la tolva que mide el peso de la cosecha que pasa por allí en cada mo­men­to y, además, el sistema de suspensión de las tolvas también tiene un dispositivo de pesada que determina el peso total contenido en las tolvas cada vez que son vaciadas.

Foto 1. Esquema del sistema de guiado Easypilot que detecta por rayos infrarrojos la fila de cepas y actúa sobre la dirección.

Esto permite corregir las me­diciones instantáneas obtenidas en la cinta transportadora para que la suma de todas las mediciones hechas mientras dura el llenado de las tolvas coincida con el peso total almacenado. Asociando las pesadas instantáneas corregidas con el lugar por donde transitaba la máquina en el momento de hacer cada pesada, se obtiene el mapa de rendimiento del viñedo que almacena el ordenador a bordo y puede ser descargado por el viticultor.

Gregoire también ha introducido un sistema de guiado automático denominado Easypilot que mantiene la vendimiadora perfectamente centrada sobre las filas de cepas sin necesidad de GPS. Un sistema de visión formado por dos sensores situados en lo alto de la cabina capta la fila de cepas y analiza las imágenes en tres dimensiones en el rango de la radiación infrarroja; el ordenador a bordo decide la trayectoria que debe seguir y actúa sobre la dirección hidráulica sin necesidad de que intervenga el conductor, el cual pue­de intervenir sobre el volante en caso ne­cesario con prioridad sobre el sistema au­tomático.

También detecta el final de las filas de cepas y se lo indica al conductor con una señal visual y un sonido. El sistema funciona de día y de noche y tanto si las cepas están en plena vegetación como si se pasa sobre ella en invierno para hacer otra labor con el bastidor de la máquina al que se le ha sustituido el dispositivo de vendimia por otro apero. Se­gún el fabricante, el máximo error entre la trayectoria que sigue la máquina y la que debería seguir para ajustarse perfectamente a la posición de las cepas es de 3 cm.

Figura 1. Sistema de lavado por tubería integrada en la propia máquina que equipan las vendimiadores New Holland Braud 9000.

En la misma feria, New Holland también tuvo un reconocimiento por un novedoso sistema de lavado asistido de sus vendimiadoras Braud 9000 (figura 1). El lavado de las máquinas es una labor diaria que debe eliminar todos los residuos de mosto que manchan las zonas que han estado en contacto con las uvas; este nue­vo sistema de lavado asistido mejora la limpieza conseguida y facilita el trabajo al operario.

Una tubería integrada en la máquina lleva agua a la parte superior de la vendimiadora, por lo que el operario solo necesita enganchar la manguera de suministro a la boca de esa tubería y se evita tener que subir con la manguera en la mano los peldaños que conducen has­ta la parte alta; las salidas de la tubería integrada en la máquina dirigen el agua hacia las zonas de la parte superior que necesitan ser limpiadas y no se desperdicia agua en zonas donde no es necesario el lavado diario.

Un mando a distancia co­manda el inicio del ciclo con un prelavado donde seis chorros remojan mosto y azúcares en las cestillas de re­cepción y trans­porte de uvas en los lugares donde las cestillas están dirigidas ha­cia abajo, para que el agua y los residuos escurran y no se almacenen en ellas.

Hace años que la mayoría de los modelos de vendimiadoras autopropulsadas ofrecen la posibilidad de desmontar el dis­positivo de vendimia e instalar otros aperos vitícolas para que trabajen con ellos haciendo el papel de tractores zancudos. Sin embargo, son pocos los modelos multifunción que están homologados para circular por carretera llevado cualquier tipo de apero y, por ello, hay que destacar que algunos sí lo están.

Podadoras

Además de la vendimia, la otra tarea del viñedo para la que se diseñan máquinas específicas diferentes de las utilizadas en casi todos los demás cultivos es la poda. Se sigue trabajando en las máquinas que eliminan casi la totalidad de los sarmientos del año anterior, aunque solo sea ha­ciendo una prepoda que requiera un re­paso manual, y en las tijeras que facilitan la poda manual.

El sueño de hacer la poda de modo totalmente mecanizado está cada vez más próximo de conseguirse, al menos en vi­ñas conducidas en espaldera y poda en cordón. La podadora de precisión Pellenc incorpora un sensor visual que detecta la altura del cordón.

La máquina completa se compone de dos cuchillas circulares en la zona delantera que cortan los sarmientos dirigidos hacia los laterales de la cepa y permite que el sensor visual pueda detectar mejor la posición del cordón. A continuación el sensor visual y dos cuchillas circulares en posición horizontal, que al tiempo que giran, suben y bajan continuamente en función de la altura detectada del cordón para que pase muy próxima sobre él, la máquina se puede completar con los tambores de discos de las prepodadoras trabajando por encima de estas cuchillas de precisión, de modo que los sarmientos queden troceados.

Foto 2. Podadora de precisión Pellenc. A la izquierda el sistema que corta inmediatamente por encima de los cordones ajustándose a su altura. A la derecha la máquina completada con la prepodadora que trocea los sarmientos cortados.

El operario puede ajustar con los mandos a su disposición la anchura entre las cuchillas delanteras verticales y la altura de corte si desea dejar pulgares más largos o varas sin cortar. Si tras el paso de esta máquina aún se desea hacer un repaso manual, los cortes que se necesiten dar a mano serán mínimos.

La última innovación en tijeras de poda de accionamiento eléctrico es una mejora de la seguridad que reduce o evita el riesgo de hacerse un corte accidental en los dedos de una mano mientras se está empuñando la tijera con la otra. El dispositivo se basa en que, si la cuchilla de la tijera hace contacto con la mano, se establezca un circuito eléctrico entre el gatillo y la mano que detenga el movimiento iniciado por la cuchilla. El equipo se compone de un dispositivo electrónico que funciona sin cables y de dos guantes, uno para cada mano. Los guantes detectan y transmiten la pequeñísima tensión eléctrica que tienen los dedos del cuerpo humano (la misma que activa las pantallas táctiles).

Para podadores diestros, en el guante de la mano derecha solo es conductora la cubierta del dedo índice (el que está en contacto con el gatillo de la tijera) y en el guante de la mano izquierda son conductores las cubiertas de todos los dedos. Si la cuchilla toca el guante de la mano izquierda, se establece una corriente que instantáneamente detiene y frena la cuchilla.

Foto 3. Desbrotador constituido por dos cepillos de cerdas en el extremo de un mango.

Dado que en la viña también se realiza la denominada poda en verde para despuntar los extremos de los sarmientos demasiado largos al final de la época de crecimiento en primavera, lo cual se realiza con barras que pasan lateralmente a las filas de cepas y sobre ellas dotadas de cuchillas giratorias o de sierras triangulares, algunos fabricantes ofrecen modelos de podadoras en los que se pueden desmontar las barras de poda en verde y co­locar cuchillas para la prepoda de invierno en viñas en espaldera, aprovechando el mismo bastidor.

Algunas innovaciones en la poda no es­tán tan tecnificadas, sino que se basan en ideas sencillas que requieren poca tec­nología. En España se ofrece desde hace uno o dos años un desbrotador ma­nual formado por dos cepillos de cerdas en el extremo de un mango empuñado a mano que se pasan a ambos lados de los troncos de las cepas para desprender los brotes de la parte baja sin necesidad de agacharse.

Atado de los sarmientos

En los viñedos en espaldera se tiene el problema del atado de los sarmientos a los alambres, que hace tiempo se resolvió con atadoras eléctricas en forma de pistola. Solo se necesita acercar con una mano el sarmiento al alambre, situar el extremo de la pistola atadora que se empuña con la otra mano en el punto donde se desea atar, y al pulsar el gatillo saldrá el hilo y se hará un nudo atrapando a sarmiento y alambre.
La última novedad es la atadora eléctrica Fixion 2 de Pellenc.

Foto 4. Atadora Fixion 2 con el carrete portahilo colocado sobre la propia pistola.

El menor tamaño del motor eléctrico que realiza el atado ha permitido incorporar la batería en la empuñadura de la atadora, prescindiendo del cable que tradicionalmente conecta estos utensilios a las baterías que se llevan en la cintura. A pesar de tener la ba­tería en la propia atadora, el peso total es de solo 800 gramos.

La otra novedad, y por eso al modelo le dan el apelativo “2”, es que el carrete donde está enrollado el hilo con el que se va atando se puede llevar en dos lugares, en la cintura del operario o sobre la propia pistola de atar. Si se lleva en la propia pistola de atar ya no hay ninguna conexión entre la atadora y el cuerpo del operario, aunque en este caso los carretes disponibles son más pequeños para no aumentar demasiado el peso y hay que reponerlos al cabo de 450 atados.

Tratamientos fitosanitarios

Figura 2. Esquema de funcionamiento del sistema que inyecta el pesticida en el agua después de que ésta ha salido del depósito del pulverizador.

Las viñas necesitan varios tratamientos fitosanitarios a lo largo del año y existen numerosos modelos de pulverizadores adaptados al tamaño y porte de las ce­pas.

última novedad en el sector de los tratamientos fitosanitarios, que es aplicable también a otros cultivos, es el sistema de inyección directa de los productos fitosanitarios en el agua después de que ésta ha salido del depósito y se encuentre muy próxima al inicio de las boquillas, introducido por la empresa Diimotion con el nombre PiiX. Se pueden instalar de 2 a 5 pequeños depósitos para diferentes productos fitosanitarios y alguno de ellos puede ser para sustancias pulverulentas en vez de líquidos (figura 2).

Foto 5. Espolvoreador con depósito hermético presurizado y difusor para lanzar el azufre hacia arriba en parrales.

Una pantalla táctil permite fijar las dosis de sustancia que se inyecta en el agua. Una ventaja evidente de este sistema es que no quedan fondos de depósito que contengan producto disuelto en agua.

Dada la complejidad de los tratamientos fitosanitarios en viña, también se ha lanzado recientemente una aplicación que ayuda a planificar (productos y fechas) los tratamientos.

La empresa de aplicaciones informáticas para la agricultura Ertus ofrece el programa Exapta que, suministrándole algunas características agronómicas de la viña, datos meteorológicos, la reglamentación sobre productos fitosanitarios vigente en la zona, los recursos materiales y humanos disponibles, propone la fecha idónea de cada tratamiento, determina las cantidades de productos que se deben tener almacenadas y calcula los costes de cada tratamiento.

La viña es, desde hace muchos años, casi el único cultivo donde se hacen tratamientos de sustancias sólidas en estado pulverulento, principalmente azufre. Las tolvas de las espolvoreadoras son de acero inoxidable y están cerradas herméticamente y presurizadas para que la presión interior impulse por igual la salida de producto independientemente de la cantidad que contiene la tolva en cada momento, consiguiendo mantener constante la dosis de aplicación.

Control de malas hierbas

Foto 6. Quemador para destruir por calor las malas hierbas situadas en la línea de cepas.

Para eliminar las hierbas de las viñas sigue habiendo mejoras en los bastidores de los aperos que labran o siegan las calles y trabajan también en la fila de cepas entre tronco y tronco. El llamado chasis reversible de Industrias David es un bastidor al que se pueden acoplar di­versas herramientas, tanto para trabajo su­perficial sin remover la tierra como para trabajos hasta 20 cm de profundidad, tanto en la zona central como en uno o dos brazos intercepas. La denominación reversible se debe a que puede engancharse tanto a los tres puntos traseros del tractor como los delanteros si el tractor dispone de enganche delantero.

Aunque el método de eliminación de ma­las hierbas mayoritariamente utilizado en España sigue siendo el laboreo del terreno, se siguen proponiendo otros sistemas más ecológicos, como son la siega manteniendo un cubierta herbácea mínima y la destrucción de las malas hierbas por calor.

Los modelos de quemadoras por impacto calórico suelen reservarse para eliminar solo las hierbas situadas en las líneas de plantas y los brotes surgidos de la parte baja de las cepas. Mediante la quema de un combustible, someten a una temperatura entre 90 y 100° durante apenas un segundo a las hojas de las hierbas, provocando que sus células se ex­pansionen y se rompa su membrana; las células se deshidratan y en uno o dos días las plantitas se secan.

Tractores y robots

Los tractores viñeros son un segmento especial en el sector de la maquinaria; en ellos hay que acoplar en un espacio mu­cho más reducido que en los tractores estándar dispositivos que ofrezcan las mismas o más prestaciones. Su tecnología no tiene nada que envidiar a los tractores grandes.

La gran innovación en este sector en el año 2018 ha sido el lanzamiento del tractor Same Frutteto CVT. Es uno de los poquísimos tractores viñeros que tiene transmisión continua, la cual está dotada de dos gamas de velocidades (de 0 a 22,8 km/h y de 22,8 a 40 km/h), pero quizás no sea esa su característica más destacable.

Su sistema hi­dráulico Load Sensing suministra un caudal de hasta 100 l/min para satisfacer las elevadas demandas que tienen algunos aperos que trabajan en las viñas, e incluso poder accionar simultáneamente más de uno si se hacen conjuntamente dos labores. Como opción tiene la suspensión delantera ActiveDrive que permite reaccionar con independencia una de otra la rueda delantera derecha y la rueda delantera izquierda, de modo que puedan describir diferentes desplazamientos verticales para ajustarse a las irregularidades del lugar de paso de cada una.

Foto 7. Robot capaz de trabajar de forma autónoma realizando diversas labores en las viñas.

Muy llamativa fue la presentación en la última edición de la feria Eima de Bolonia de cuatro ruedas directrices en este mis­mo modelo de tractor, que permite desviarse a las ruedas traseras para mejorar las maniobras. Con las cuatro ruedas directrices se pue­de hacer que el tractor avance en di­rec­ción oblicua según la mo­dalidad “cangrejo” o que las cuatro ruedas contribuyan a girar en un sentido reduciendo el radio de giro.

Compitiendo con los tractores, algunos pe­queños fabricantes ofrecen vehículos concebidos exclusivamente para acoplarles aperos que realicen tareas en viñas. Tal es el caso de los llamados robots que pasan sobre las filas de cepas.

Los hay totalmente autónomos que ni siquiera tienen puesto de conductor dado que no lo requieren. Sus sensores de visión infrarroja les permite seguir las filas de cepas trabajando incluso de noche. Los más tecnificados son totalmente eléctricos con baterías que les dan 10 horas de autonomía, a pesar de lo cual pueden realizar trabajos de laboreo del suelo y tratamientos fitosanitarios. Todas las ruedas son motrices y directrices. Pueden trabajar en pendientes muy elevadas sin ningún peligro para las personas ya que no llevan conductor. Están concebidos para que se desplacen a poca velocidad realizando las tareas con solo una supervisión a distancia mientras el operario realiza otras tareas.

 

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