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Euskadi impulsa la diversificación de cultivos y apuesta por los frutos secos

Euskadi impulsa la diversificación de cultivos y apuesta por los frutos secos

El consumo de frutos secos en Euskadi aumenta alrededor de un 5% cada año. Según datos del Ministerio de Agricultura, en 2020 se consumieron alrededor de 4 kilos por persona, de los que cerca de 1 kilo fueron nueces. Sin embargo, en la comunidad autónoma, actualmente, se produce solo el 20% de lo que se consume, lo que abre una puerta para la producción y comercialización de estos frutos en el territorio.

Euskadi cuenta actualmente con una 200 hectáreas dedicadas a frutos secos como nogales, almendros y avellanos, pero son prácticamente para autoconsumo. Se calcula que en la región harían falta 400 hectáreas más de frutales de cáscara para responder a la demanda actual.

Precisamente la diversificación de cultivos y la apertura a nuevos mercados forman parte del eje estratégico del Gobierno Vasco para que el primer sector consiga adaptarse al mercado, cubrir nuevas demandas de los consumidores y obtener cultivos locales de alimentos que actualmente no se plantan en Euskadi o que tienen baja presencia aún a pesar de su potencial.

En este contexto, la Asociación de Desarrollo Rural ADR Añana y el centro tecnológico Neiker han celebrado la jornada informativa “Euskadi, oportunidad para los frutos secos” con el objetivo de mostrar el potencial que tienen para el primer sector los frutales de cáscara, principalmente, nogales. El evento, que tuvo lugar ayer, contó con la participación de una treintena de agricultores interesados en las posibilidades que ofrece la implantación de este tipo de cultivos y con la asistencia de representantes del Gobierno Vasco, ADR Añana, Unión Agroganadera de Álava (UAGA) y la Diputación Foral de Álava.

Estos cultivos tienen un gran valor añadido para los agricultores y agricultoras ya que, según Amaia Ortiz, responsable del departamento de Producción y Protección Vegetal de Neiker, “permiten diversificar la producción y aumentar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas porque proporcionan un valor económico alto en poca superficie y sirven de alternativa para tener en cuenta cuando un agricultor o agricultora planea otros cultivos para completar su explotación agraria”.

La jornada comenzó con una visita guiada a la parcela de nogales de los hermanos Gregorio y Javier Torre en Armiñón, en donde se testea la adaptación de este tipo de cultivo a las condiciones agroclimáticas de Euskadi. Esta parcela cuenta con un novedoso sistema de riego por goteo enterrado que, mediante una app, permite monitorizar cultivos usando sensores instalados en bajo el suelo. Mide la cantidad de agua que hay en el suelo y contribuye a optimizar la producción, reducir costes y mejorar la gestión de los cultivos.

A lo largo de la visita, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano cómo está siendo la adaptación de los nogales, qué variedades son las cultivadas y las que mejor rendimiento están ofreciendo, así como la rentabilidad que puede proporcionar el cultivo de estos frutales. También se les facilitó información sobre las ayudas disponibles por parte del Gobierno Vasco y de la Diputación Foral de Álava para la implantación de frutales de este tipo.

Tras la visita guiada, tuvo lugar una sesión formativa sobre poda de nogales, desde las diferentes técnicas que se pueden emplear hasta el mejor momento para realizarla, en la finca de ensayo que Neiker mantiene en colaboración con la ADR de Añana en Zambrana (Álava).

En esta finca, el centro tecnológico está estudiando la viabilidad técnica de las variedades seleccionadas, el potencial agroclimático de la zona y su crecimiento, además de la rentabilidad de la implantación de frutales de cáscara con el objetivo de promover la entrada en producción de estos frutales en Álava. Los ensayos en Zambrana se están realizando en nogales, principalmente, y en almendros y avellanos. En concreto, en lo que respecta a los nogales, “se están estudiando una variedad francesa y dos californianas, de cáscara más fina y de fruto más carnoso, características muy valoradas por el consumidor”, describe Ortiz.

En los últimos tiempos, a estos ensayos de viabilidad técnica y económica en la finca de Zambraña de Neiker y ADR Añana se suman otras iniciativas privadas para la transformación de los frutales de cáscara y facilitar su llegada al mercado, ligando la producción de calidad diferenciada con la distribución y venta local. En ese sentido, los hermanos Torres están trabajando en un centro de procesado de los frutales de cáscara que permitirá secar, pelar, calibrar y embolsar los frutos cosechados y contribuirá a que el mercado local disponga de frutos secos de cercanía.