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I+D+i

Control sostenible de plagas y enfermedades en hortícolas protegidas

Control sostenible de plagas y enfermedades en hortícolas protegidas

La aplicación del control biológico e integrado de plagas y enfermedades ha sido fundamental para la horticultura intensiva de la zona litoral oriental de Andalucía. Pero quedan importantes retos para la investigación aplicada en este contexto, entre otros: conseguir que el control biológico funcione bien en todos los cultivos de cucurbitáceas, que se conozcan las etiologías de las nuevas enfermedades con posible origen vírico y fúngico en cultivos de tomate y berenjena, y que se identifiquen los indicadores de la salud de suelo y los factores de supresividad en los invernaderos hortícolas en producción ecológica.

Dirk Janssen, María del Mar Téllez, Miguel de Cara, Julio Gómez, Estefanía Rodríguez, Leticia Ruiz, Carmen García, Leonardo Velasco y Miguel Talavera. Centros IFAPA de La Mojonera, Alameda del Obispo y Churriana.

En el proyecto “Control sostenible de plagas y enfermedades en hortícolas protegidas” de la convocatoria Avanza2019, investigadores y téc­­nicos especialistas del área de Pro­tección Vegetal Sostenible de los centros Ifapa de La Mojonera, Churriana y Ala­meda del Obispo y la coordinadora de los técnicos-especialistas del área de Inge­nie­ría y Tecnología Agroalimentaria de La Mo­jonera, buscan respuestas a estas cues­tiones de parte del sector agrario, así como desarrollar soluciones sostenibles para el con­trol integrado de estas plagas y en­fermedades.
 

Control biológico en cucurbitáceas

En la provincia de Almería, las estrategias de gestión integrada de plagas, basadas principalmente en sueltas au­mentativas tan­to de parasitoides como de depredadores, se han implantado con éxito, especialmente en cultivos de ciclo largo como pi­miento y tomate. En el caso de los cultivos de ciclo corto, como las cucurbitáceas, la introducción de organismos de control biológico como herramienta de control de plagas no está tan extendida.

Esta baja im­plantación puede deberse a varias causas. Por un lado, son cultivos que presentan fluctuaciones de precio en el mercado en función del momento de recogida, de ma­ne­ra que los agricultores tienden a minimizar los costes de producción y, dentro de los costes asociados a la protección fitosanitaria del cultivo, los que más tienden a reducirse son precisamente las sueltas de enemigos naturales comerciales. Por otra parte, al ser ciclos de corta duración, como en el caso de los cultivos de sandía y me­lón, los insectos beneficiosos disponen de menor tiempo para su instalación en el cultivo y no llegan a ejercer un control de las plagas con suficiente rapidez. Otra de las problemáticas importantes en cucurbitáceas que viene limitando el uso del control biológico, es la plaga de pul­gón, en especial debido a la aparición de nuevas es­pecies de mayor tamaño.

Foto 1. Búsqueda de las señales químicas de A. swirskii.

En este proyecto se están abordando distintas estrategias para la mejora del control biológico frente virus, mosca blanca y pulgones. Para ello, se han planteado distintos objetivos: la identificación de señales químicas producidas por el ácaro depredador A. swirskii que influyen en el comportamiento de ovoposición de la mos­­ca (foto 1), una estrategia de preinstalación de ácaros depredadores para el control biológico del virus de Nueva Delhi en melón y sandía, y el análisis de las relaciones intra-gremiales en cucurbitáceas: pulgones, parasitoides y depredadores. Ade­más, se está evaluando también el uso otros polinizadores del grupo de los dípteros, entre los que se encuentran los sírfidos eristalinos (Diptera: Syrphidae), como alternativa a la utilización de abejas melíferas en cultivos de melón y sandía.
 

Virosis en tomate

Las plagas en general y en particular aquellas que actúan como vectores de virus entre las que se encuentra Bemisia tabaci, vector de TYLCV y ToLCNDV, se han convertido en el problema de mayor repercusión en la horticultura protegida, especialmente en especies como el tomate. Entre los muchos virus que transmite esta plaga, están Tomato yellow leaf curl disease (TYLCV) o Virus del rizado ama­ri­llo del tomate, y el Virus del rizado del to­mate de New Delhi (ToLCNDV), ambos be­gomovirus de la familia Geminiviridae, que afectan a este cultivo. La sintomatología depende de las condiciones ambientales, precocidad e intensidad de la infección, variedad de tomate y especie del vi­rus presente.

Son varias especies de virus las que pueden causar la enfermedad. La especie Israel (TYLCV) ocasiona una sintomatología más severa que la especie Sardinia (TYLCSV). Los síntomas son tanto más evidentes cuanto más pequeñas son las plantas en el momento de la infección.

Este virus es transmitido por la mosca blanca Bemisia tabaci Genn., de forma persistente y circulativa. La incidencia de la enfermedad se relaciona directamente con la densidad de la población del vector. Des­de el año 2013, los cultivos de tomate en determinadas zonas de Almería, donde se concentra la mayor producción de to­mate de in­vernadero en el sureste de An­da­lucía, han sufrido cada año mayores da­ños, como pérdidas de producción y la ex­presión de síntomas en hojas reminiscentes de virus transmitido por mosca blanca.

Foto 2. Estudio de begomovirus en tomate mediante clones infectivos.

Con el fin de mejorar el manejo de dichos cultivos de tomate, el sector necesita conocer la etiología de estos problemas, cuáles son las virosis implicadas y en qué condiciones ocurren. En el proyecto se pretende realizar muestreos en invernaderos de tomate afectados, determinar los virus mediante secuenciación genómica completa y la producción de clones infectivos de secuencias únicas. Se infectarán estos clones infectivos de los begomovirus aislados en plántulas de variedades comerciales de tomate con y sin resistencia begomovirus. Las plantas serán cultivadas a diferentes temperaturas para comparar la expresión de síntomas en dichas plantas y la carga viral (foto 2).
 

Enfermedades vasculares en berenjena

La superficie en cultivo protegido de berenjena en la provincia de Almería en 2016 ascendió a 2.300 hectáreas (Ma­pa­ma, 2016) pero, a pesar de su importancia, has­ta la fecha no se le han dedicado mu­chos esfuerzos para conocer las enfermedades fúngicas de suelo que afectan a dicho cultivo.

Sabemos que al menos dos enfermedades vasculares provocan pérdidas económicas: la fusariosis vascular causada por Fusarium oxysporum f. sp. me­longenae y la verticilosis causada por Ver­ticillium dahliae. Los dos patógenos causan síntomas de amarilleamiento de las hojas, necrosis foliar y vascular, marchitez y muerte de las plantas (Tello, 1984; Messiaen y col., 1995).

En el proyecto se pretende obtener un conocimiento sobre las enfermedades vasculares que afectan a la berenjena en cultivos protegidos del sudeste de An­da­lucía, en cuanto a sus agentes causales implicados y sobre la importancia, distribución y epidemiología de ambas enfermedades que nos permitan obtener pautas para iniciar un futuro control. Se realizará un exhaustivo estudio de la patogenicidad de estos hongos, mediante la evaluación de la gama de especies hortícolas hospedadores para V. dahliae, la severidad de ambas enfermedades bajo diferentes condiciones ambientales y la susceptibilidad de los cultivares de berenjena y portainjertos más utilizados en la zona.

Figura 1. App Ifapa Guía Hongos.

La información resultante será incorporada al material que se ha recopilado y clasificado, procedente de décadas de trabajo en I+D, para la creación de la app Ifa­pa Guía Hongos, una novedosa herramienta que permite hacer una consulta desde cualquier dispositivo electrónico sobre cualquier enfermedad de origen edáfico asociada a alguno de los cultivos hortícolas de invernadero de Andalucía Oriental.

A través de la app se puede ha­cer una rápida ubicación de todos los pa­tógenos citados en la zona para un cultivo concreto, y se puede acceder a imágenes que muestran con detalle los síntomas ocasionados por los mismos, junto con una descripción técnica práctica de la en­fermedad, y unas pautas recomendadas para su prevención y control. La app estará en breve disponible para todos los dispositivos, actualmente siendo posible su descarga desde Android. Es totalmente gratuita y libre de publicidad (figura 1).
 

Manejo sostenible de suelos hortícolas

Más del 28.000 hectáreas de invernaderos de Almería se encuentran con cultivos en­arenados. Los efectos del suelo arenado sobre el desarrollo de la planta son indudables y han sido objeto de estudio desde el punto de vista fitotécnico, abarcando aspectos relacionados con la dotación de riego, la temperatura en los estratos del are­nado o la evolución de la salinidad.

Des­de el punto de vista fitosanitario, el enarenado implica un impacto considerado positivo o negativo según autores. Así, Serrano Cermeño (1976) comenta como inconveniente una mayor intensificación de las plagas y enfermedades del suelo, y Rueda Casinello (1981) menciona la proliferación, a causa del microclima creado, de toda clase de malas hierbas y enfermedades criptogámicas a veces difíciles de combatir.

Foto 3. Estudio de las comunidades microbianas en suelos hortícolas.

Por otro lado, como ventajas, Bretones Castillo (2003) apunta la más difícil emergencia de adventicias procedentes de semilla, y Camacho y Cortés (2009) una mayor actividad microbiana que incide en la precocidad de las cosechas. En el proyecto, se ha abordado el es­tudio de las comunidades microbianas na­tivas de dos suelos de invernadero so­metidos a diferentes manejos en cuanto a acolchado (mineral=arenado, paja y plástico) y al tipo de fertilización del cultivo, con el fin de evaluar su incidencia en la salud o el carácter supresivo del suelo, o lo que es lo mismo, sobre la actividad de las po­blaciones microbianas del suelo (factores de supresividad) (foto 3).

La estructura de las comunidades de nematodos, hongos y bacterias que se abordan, se correlacionarán entre sí y con diversas variables ambientales y prácticas agrícolas, lo que permitirá determinar los factores que influyen en tal estructura e identificar bioindicadores de determinadas condiciones agroecológicas o alteraciones ambientales del suelo relacionadas con la salud del cultivo.
 

Conclusión

El contexto del proyecto marca la sostenibilidad de los cultivos de invernadero, ame­nazada cada vez más por plagas y enfermedades, como consecuencia del pro­pio sistema intensivo de la horticultura, pero potenciado por la aparición de nuevos patógenos a causa del creciente comercio y tráfico de semillas y material vegetal entre países de todo el mundo, así como por el cambio climático global. Por el sistema intensivo de la horticultura protegida, nuevos fitoparásitos suelen entrar y diseminarse rápidamente, dificultando cualquier desarrollo de control.

Cuando se trata de nuevas enfermedades y fenómenos de fatiga de suelo, se necesita a me­nu­do realizar una investigación hacia la etiología, y el equipo investigador del presente proyecto tiene una gran experiencia tanto en etiología, diagnóstico, epidemiologia y control de plagas y enfermedades de cultivos hortícolas protegidos. Además, dicha experiencia ha sido adquirida en las zonas de Andalucía y en contacto directo con las empresas productoras y sus cultivos.

La ubicación de los centros de investigación en las mismas zonas agroclimáticas y los ensayos siguiendo las mismas prácticas y cultivares garantizan que los resultados de la investigación sean directamente relevantes para el sector. Es importante resaltar que el Centro Ifapa de la Mojonera está particularmente especializado en horticultura protegida.

Los resultados del proyecto van a beneficiar la productividad y la calidad de los productos, maximizando los beneficios, con una mayor seguridad alimentaria y re­duciendo el impacto me­dio­ambiental. Estos últimos parámetros son en la actualidad muy demandados por el consumidor y por la sociedad en general.