Webinar olivar 22/abril MB 900*96

Actualidad

El proyecto Diverfarming ofrece pruebas sobre las ventajas de la diversificación de cultivos

El proyecto Diverfarming ofrece pruebas sobre las ventajas de la diversificación de cultivos

Tras cinco años de trabajo, el proyecto europeo Diverfarming llega a su fin ofreciendo pruebas sobre las ventajas ambientales y económicas de la diversificación de cultivos en Europa.

Durante este tiempo, equipos de investigación, agricultores, administraciones públicas, empresas y asociaciones agrícolas de ocho países europeos (Alemania, España, Holanda, Hungría, Inglaterra, Italia, Finlandia y Suiza) se han centrado en el estudio de los efectos agronómicos, medioambientales y socioeconómicos de la diversificación de cultivos.

Se trata de intentar establecer un cambio de paradigma hacia una agricultura más sostenible, en la que se deje a un lado la agricultura intensiva basada en el monocultivo y se potencie la biodiversidad.

Financiado por el Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea, el proyecto se ha estructurado en 10 paquetes de trabajo y se ha desarrollado desde un punto de vista local, teniéndose en cuenta las peculiaridades climáticas, culturales o del suelo de cada región e integrando a todas las partes implicadas en la cadena de valor.

Dentro del proyecto Diverfarming se han probado diferentes estrategias de diversificación de cultivos y prácticas de manejo sostenible en cultivos como el olivar tradicional de secano, el almendro de secano, el mandarino de regadío, o cultivos hortícolas como el melón o el brócoli y los cereales. Además, se ha creado un prototipo de maquinaria para la gestión de un campo en el que convivan varios cultivos.

Raúl Zornoza, investigador de la Universidad Politécnica de Cartagena y coordinador de Diverfarming, sostiene que el proyecto se ha convertido en «una iniciativa colaborativa donde diferentes actores de toda Europa con diferentes áreas del conocimiento y actividad profesional han contribuido con motivación y entusiasmo a cambiar los modelos agronómicos actuales para garantizar una sostenibilidad a largo plazo».

Zornoza destaca que no solo se han dado pasos para una «una transición justa y real hacia un modelo sostenible de producción agrícola», sino que también se han estrechado vínculos entre todas las personas implicadas. «Esta unión y armonía del equipo ha facilitado el logro de todos los objetivos del proyecto propuestos y de los impactos esperados, con la generación de nuevas herramientas disponibles para los agricultores, profesionales de la cadena de valor agraria, gestores y legisladores.

Estas herramientas ponen en las manos de las personas usuarias toda la información y conocimiento generado en el proyecto para que puedan implementar las prácticas y estrategias sostenibles validadas durante cinco años y medio en varias regiones europeas», concluye Zornoza.
.
Consulta toda la información sobre este proyecto aquí.