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Qué es y cómo combatir Xylella fastidiosa

Qué es y cómo combatir Xylella fastidiosa

Desde octubre de 2013, una cepa de la bacteria Xylella fastidiosa se está extendiendo en Apulia (Italia), en lo que por el momento es el primer y único brote confirmado en la UE, que afecta sobre todo a los olivares. Dada la terrible repercusión económica que puede llegar a tener para la agricultura comunitaria, la Comisión Europea ha emitido un comunicado informando acerca de los principales aspectos de la enfermedad y cómo combatirla.

Xylella fastidiosa está considerada en la UE organismo de cuarentena con arreglo a la Directiva 2000/29/CE del Consejo, relativa a las medidas de protección contra la introducción en la Comunidad de organismos nocivos para los vegetales o productos vegetales y contra su propagación en el interior de la Comunidad. Por tanto, debe prohibirse la introducción y la propagación de este organismo en todos los Estados miembros.

La Directiva sobre fitosanidad impone a los Estados miembros la obligación legal de adoptar, una vez se sepa que el organismo está presente en su territorio y con independencia de los signos, todas las medidas necesarias para erradicarlo o, si esto no es posible, impedir su propagación.

La bacteria vive en el xilema vegetal y normalmente se propaga mediante insectos de la superfamilia Cercopoidea (espumadoras), de la familia Cicadidae (cigarras) y de la tribu Proconiini, que se alimentan del xilema.

Philaenus spumarius (conocido vulgarmente como espumadora común), que es un insecto muy frecuente, polífago y abundante en los olivos, es el vector responsable de la transmisión de la bacteria en Apulia.

Los signos asociados con la presencia de Xylella fastidiosa en plantas varían considerablemente y pueden provocar la muerte de la planta en un número limitado de años, en función de la especie de la planta hospedadora, de la gravedad de la infección y de las condiciones climáticas.

Según la bibliografía científica, aproximadamente 300 especies de plantas son sensibles a la bacteria y están asociadas con cuatro subespecies diferentes de Xylella fastidiosa; sin embargo, no todas son sensibles a la enfermedad.

La cepa identificada en Apulia se considera una nueva variante genética de Xylella fastidiosa, subespecie pauca, cuya gama de plantas hospedadoras todavía no está definida. Aún no se ha encontrado en cítricos ni en vid, pero se siguen realizando pruebas de patogenicidad.

No obstante, debido al gran número de plantas hospedadoras confirmadas (por ejemplo, olivos y ciruelos) o posibles (por ejemplo, cítricos y vid), así como a la abundancia y la amplia distribución de los insectos vectores, es muy elevado el riesgo de propagación de la plaga a otras partes de Italia y al resto de la UE.

Desde febrero de 2014 están en vigor medidas de emergencia de la UE para combatir este organismo. Dichas medidas se mejoraron en julio de 2014 y se reforzaron más en mayo de 2015 con el objeto de evitar que la bacteria siguiera propagándose en la UE.

 

Medidas adoptadas por la UE

Debido a la gran incertidumbre sobre la gama completa de plantas hospedadoras sensibles a la cepa de Apulia (once especies y dos géneros recogidos actualmente), las medidas de emergencia de la UE contemplan requisitos estrictos para la circulación dentro y fuera de la zona afectada aplicables a una larga lista de vegetales especificados, que consta de 160 especies y veintisiete géneros de vegetales para plantación, excepto las semillas, incluidas la vid y los cítricos.

Toda la provincia de Lecce, declarada zona infectada, es objeto de medidas de contención y está rodeada por una amplia zona tampón de 20 km que está libre de la bacteria. Es necesario implantar una zona de vigilancia intensificada alrededor de la zona demarcada de Lecce, a fin de garantizar la rápida detección de nuevos brotes. También se establece una zona demarcada específica (zona infectada más zona tampón) en torno al nuevo brote de Oria, en la provincia de Brindisi, donde se aplican estrictas medidas de erradicación.

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Medidas de emergencia tomadas por la UE.

Los brotes detectados fuera de la provincia de Lecce (por ejemplo, en el municipio de Oria, en la provincia de Brindisi) están sometidos a medidas de erradicación muy estrictas, que incluyen una tala rasa de todas las plantas hospedadoras (once especies y dos géneros), con independencia de su estado sanitario, en un radio de 100 m alrededor de las plantas infectadas.

Los brotes producidos dentro de la provincia de Lecce están sometidos a medidas de contención, según las cuales debe procederse al menos a la eliminación de todas las plantas infectadas (sin hacer una tala rasa) en una zona de 20 km, en la parte septentrional de la provincia, adyacente a las provincias vecinas de Brindisi y Tarento, así como en la cercanía de los sitios autorizados de cultivo (por ejemplo, viveros, centros de jardinería) y de los lugares con particular valor social, cultural y científico.

La circulación fuera de las zonas demarcadas de las especies vegetales especificadas se autoriza únicamente si estas plantas se cultivan en sitios autorizados, en condiciones protegidas, y son objeto de muestreo y ensayo adecuados antes del traslado, con notificación a la autoridad competente nacional de destino, y se respetan los requisitos de trazabilidad.

Estas medidas tendrán un impacto significativo en la provincia de Lecce y en las vecinas provincias de Brindisi y Tarento, debido a la importancia económica y cultural de la producción oleícola de la zona afectada.

La superficie sometida a las medidas de emergencia de la UE es de 570.200 hectáreas. La provincia de Lecce, con 350.000 hectáreas, cuenta con alrededor de 12.580.000 olivos, de los cuales 2.900.000 tienen más de 100 años de edad. Sin embargo, dado que la gran mayoría de estas plantas se mantiene todavía en buenas condiciones sanitarias, es necesario realizar un esfuerzo máximo para evitar que se infecten.

 

Cómo evitar que siga introduciéndose la bacteria desde terceros países

Se ha reforzado la normativa actual sobre importación y se permiten las importaciones de vegetales especificados (160 especies y 27 géneros) desde terceros países infectados solo si esos vegetales se han cultivado en condiciones protegidas y, antes de la exportación y en el momento de su entrada en la UE, se han inspeccionado y sometido a muestreo y pruebas para confirmar la ausencia de la bacteria. Se aplican de manera estricta las condiciones que deben cumplir estos vegetales importados para circular dentro de la UE.

La importación desde países libres de la plaga o desde zonas libres de la plaga es posible solo si el estado sanitario de estas zonas ha sido notificado previamente de manera oficial a la Comisión. Están prohibidas las importaciones de plantas de Coffea para plantación procedentes de Honduras y Costa Rica.

 

¿Disponen los agricultores afectados por Xylella fastidiosa de alguna ayuda financiera?

Puede concederse cofinanciación fitosanitaria de la UE para la aplicación de los programas de vigilancia y las campañas de erradicación o contención de conformidad con el Reglamento (UE) nº 652/2014.

Con arreglo al mismo marco jurídico, la contribución financiera de la UE para indemnizar a los propietarios por el valor de los vegetales destruidos solo será posible a partir de 2017. Actualmente se está debatiendo la concesión de ayuda financiera adicional en el marco de la política agrícola común de la UE.

Asimismo, se está contemplando incluir una convocatoria de investigación específica sobre Xylella fastidiosa en el próximo programa de trabajo 2016/2017 de Horizonte 2020, con el objetivo de promover un conjunto completo de actividades para mejorar el conocimiento de la bacteria y preparar posibles medios de prevención y control, junto con herramientas para la evaluación del riesgo y las políticas fitosanitarias.

 

¿Podría haber otras causas del decaimiento del olivo?

La Comisión Europea asegura haber examinado toda la información disponible durante la revisión de las medidas de emergencia de la UE. Todos los documentos pertinentes se enviaron a la EFSA para su evaluación científica, la cual presentó en abril una declaración en la que afirmaba que actualmente no hay pruebas científicas que apoyen la idea de que son los hongos, en lugar de la bacteria Xylella fastidiosa, la causa principal del síndrome de decaimiento del olivo observado en la región de Apulia, en la Italia meridional.

Además, no se ha publicado ninguna prueba de que el tratamiento de las enfermedades fúngicas reduzca el establecimiento, la propagación y el impacto de Xylella fastidiosa, pese a que un buen mantenimiento de los olivares es, en general, beneficioso para la salud de las plantas.

Ya en su dictamen científico de enero de 2015, la EFSA concluía que los olivos sintomáticos estaban, en general, afectados por un complejo de plagas y patógenos, incluidos Xylella fastidiosa, varios hongos y el insecto Zeuzera pyrina. Sin embargo, aunque aún no se conoce plenamente el papel específico de Xylella fastidiosa en el síndrome de decaimiento rápido del olivo, se ha comprobado la presencia de dicha bacteria en plantas jóvenes con signos de este síndrome, sin que se encontraran otros patógenos.

 

Cómo luchar contra Xylella fastidiosa

Según los expertos en fitosanidad de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), no se dispone actualmente de ningún método de lucha que cure las plantas enfermas en el campo.

Ciertos cambios en los sistemas de cultivo (por ejemplo, en la poda, la fertilización y el riego) podrían tener algún impacto sobre la enfermedad, pero esto no es suficiente para curar las plantas. En Apulia, la poda severa de olivos infectados dio lugar a la emisión de nuevos brotes de la base del árbol pero, hasta ahora, no se ha demostrado que esto cure las plantas ni evite su muerte.

La estrategia de lucha tiene que centrarse en el insecto vector y en la eliminación de los vegetales infectados que, si se dejan en el campo, pueden actuar como reservorio del inóculo bacteriano.

Para el control de la población del vector, hay que aplicar tratamientos fitosanitarios adecuados, tales como la eliminación de las malas hierbas necesarias para completar el ciclo de vida del insecto, y también hay que recurrir al uso específico de productos fitosanitarios, en particular antes de la eliminación de las plantas infectadas. Tales tratamientos tienen que aplicarse junto con unas prácticas agrícolas adecuadas.

Es importante señalar que los hospedadores asintomáticos, las infecciones asintomáticas y las infecciones de baja intensidad pueden pasar desapercibidos si las inspecciones se basan únicamente en exámenes visuales o incluso en pruebas de laboratorio, dada la posibilidad de infección inicial o de distribución heterogénea de la bacteria en la planta.

Esta es la razón principal para la aplicación de medidas estrictas de erradicación (por ejemplo, tala rasa de todas las plantas hospedadoras alrededor de los vegetales infectados) en los brotes detectados fuera de la provincia de Lecce.

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