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Granja Esteller, una explotación avícola eficiente y sostenible

Granja Esteller, una explotación avícola eficiente y sostenible

En los últimos años, la concienciación por optimizar valores de higiene y salud en las instalaciones avícolas ha llevado a la Granja Esteller (SCP), una empresa familiar dedicada a la cría de pollos para alimentación, ubicada en la localidad castellonense de Traiguera, en la comarca del Bajo Maestrazgo, a instalar un sistema ecológico de tratamiento de agua. Se trata de un biocida natural producido in situ, que permite mejorar la salud de los pollos y reducir su mortalidad un 30%, entre otros aspectos. 

Elena Martín Seseña. Redacción.

Granja Esteller es una empresa familiar que está orientada a la producción o cría de pollos Broiler, destinados al consumo de carne. Esta explotación ganadera está dirigida por los hermanos José Manuel y Ramón Esteller, en la que trabajan a partes iguales. Ambos hacen de todo, desde la limpieza y desinfección de las instalaciones, pasando por la alimentación, el cuidado de los animales, la atención y el control de los mismos. José Manuel además cubre la parte de gestión económica y Ramón, por su formación profesional como electricista, se encarga de todos los montajes de equipo.

Los hermanos Esteller comenzaron con su padre, hace 40 años, con una sola nave y hoy cuentan con seis naves de 120×15 metros, en dos parcelas próximas una a la otra en Traiguera (Castellón), teniendo una extensión de 5.000 m2, aproximadamente, cada una. Las instalaciones de los hermanos Esteller se completan con los típicos silos para el almacenaje de pienso y el equipamiento para la instalación de tratamiento de agua, material y aperos propios de una granja.

Cada una de las dos instalaciones tiene una capacidad para unos 80.000 animales. Por tanto, entre las dos instalaciones puede haber hasta 160.000 pollos. Teniendo en cuenta que llevan a cabo cinco ciclos de producción, las instalaciones de Traiguera pueden registrar una producción de 800.000 pollos al año aproximadamente.

‘Los pollos llegan recién salidos de la incubadora, pequeños, de plumaje amarillo. Nuestra misión es cuidarlos y criarlos hasta los 45 días, momento en el que se llevan al matadero’, ha señalado José Manuel.

José Manuel y Ramón Esteller han coincidido en que el sector de la cría de pollos ha avanzado y se ha modernizado mucho en los últimos años. ‘Se han ido resolviendo problemas que afectaban a la salud de los pollos y la elección de contar con naves cerradas ha permitido controlar la temperatura y las necesidades que demandan los animales, además de reducir infecciones y enfermedades que se producían antaño al tenerlos en el exterior’, ha considerado José Manuel.

Y es que, para tener temperaturas estables tanto en invierno como en verano, tanto de día como de noche y sobrellevar los cambios de temperatura de la comarca, Granja Esteller ha requerido de un sistema eficaz y eficiente, y de equipos bien regulados para que los gastos de climatización sean los idóneos y no se disparen.

Y no solo eso. Esta explotación avícola dispone de un sistema de instalación domótica con el que si algo falla en ausencia del personal, envía alarmas al teléfono móvil para avisar de cualquier incidencia.
En este sentido, se trata de avanzadas instalaciones domóticas que permiten controlar aspectos como la temperatura de las naves de los pollos y regularla según convenga; permiten ver los litros de agua consumidos por los pollos, la cantidad de pienso que comen y la capacidad en tiempo real de los silos, ya que Granja Esteller permite que sus pollos coman a demanda y beban a través de un sistema automático que siempre tiene dispuestos pienso y agua.

‘Nuestra explotación está dotada de equipos electrógenos, además de central de alarma. No puede quedarse sin suministro eléctrico. En cuanto el servicio domótico detecta una avería, se actúa inmediatamente ya que en este aspecto se requiere una respuesta rápida. Una subida o bajada brusca de temperatura dispararía la mortandad entre los pollos’, ha afirmado José Manuel, añadiendo que incluso para el bienestar animal, cuentan con una programación de apagado y encendido de luz. De este modo, los pollos regularizan sus horas de descanso correspondientes.

‘La tecnología se convierte, desde luego, en un gran aliado en nuestro día a día’, ha apuntado José Manuel Esteller.

Por otro lado, según ha asegurado José Manuel, ‘el pollo es un sector que está a la vanguardia sanitariamente. La trazabilidad es brutal. Es uno de los sectores, hoy por hoy, más controlado’.

El trabajo en la explotación no acaba cuando los pollos salen tras esos 45 días de crianza. Una vez que se cambia de ciclo productivo, José Manuel y Ramón tienen 20 días para limpiar y desinfectar cada una de las naves hasta que viene el siguiente averío. Esto consiste en eliminar el máximo de elementos patógenos y hacer análisis que así lo demuestren para poder preparar las naves para la recepción y la cría de un nuevo grupo.

 

Un sistema ecológico de tratamiento de agua

Granja Esteller en su apuesta por la calidad y sostenibilidad de sus instalaciones también ha optado por un sistema ecológico de tratamiento de agua.

‘Es un sistema que hemos visto que funciona muy bien de cara a los animales. Los pollos beben mucha agua, beben el doble del pienso que comen. Y si mejoramos su calidad de vida, mejora su desarrollo’, ha destacado José Manuel Esteller.

En Granja Esteller, anteriormente el agua se libraba de patógenos con cloro pero estos sistemas generan residuos. ‘Si utilizas un producto ecológico que desinfecta el agua y la potabiliza mejor, sin químicos, todo de forma natural, el animal no tiene la misma calidad. Este sistema de tratamiento de agua ecológico y natural beneficia su salud mientras se crían’, ha apuntado Ramón.

El coste de instalación de este sistema de tratamiento de agua es considerable, pero asequible cuando se trata de instalaciones avícolas grandes, con un periodo de amortización que se sitúa en torno a un año y medio, según han explicado los hermanos Esteller. Además, según sus datos, el ahorro está en la reducción del consumo del pienso y la mejora del índice de conversión de los pollos, ya que están más sanos y tienen una mejor digestión.

También hay un ahorro importante en la compra de productos químicos que ya no se requieren. Se deja de comprar cloro, para comprar sal. “Este agua tratada mediante un proceso natural es mejor. Se experimentan mejoras cualitativas y, a la vez, la solución también se puede utilizar en el proceso de desinfección de las instalaciones”, ha añadido José Manuel.

El desinfectante producido por esta tecnología puede usarse para la desinfección de las instalaciones tanto del interior como exterior, también de los silos y de la cama, antes de recibir a los siguientes animales.

Además, vía nebulización, permite limpiar el aire de las naves hasta en presencia de animales para eliminar patógenos tan resistentes como la Salmonella (investigación que se está realizando con el seguimiento y supervisión de la Universidad de Valencia (UPV)).

Este sistema de tratamiento de agua ecológico es el resultado de más de cinco años de investigación entre Aquactiva Solutions y la Universidad de Valencia (UPV). La posibilidad de producir este producto supone una innovación eficiente, sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Grégoire Gaume, director técnico de Aquactiva ha recordado que este biocida, totalmente inocuo, permite prescindir de cualquier otro desinfectante que pueda ser tóxico para animales y medio ambiente, y reduce la huella de carbono usando solo materiales renovables como el agua y la sal. Además, no necesita ningún tipo de transporte, ya que se produce in situ. En este sentido, la UPV acaba de emitir un informe por el que avala este sistema para granjas de pollos.

 

Cualidades del tratamiento de agua de Aquactiva-Solutions

  • Mejora la digestión de los animales, menos consumo de pienso y más peso.
  • Mejora de hasta 10% de los índices de conversión.
  • Retorno sobre la inversión en menos de 18 meses.
  •  Mejora de la salud de los animales, más resistentes y más fuertes: reducción considerable de la mortalidad en el proceso de cría y de alrededor del 30-40% en el transporte.
  • Uso para desinfección de agua de bebida, de granjas durante vacío sanitario, así como en presencia de animales: producto totalmente inocuo y biodegradable.
  • Uso de materias primas naturales y renovables (agua y sal) y sin ningún transporte (producción in situ): reducción de huella de carbono y emisiones.
  • Menos enfermedades de piel y respiratoria. Eliminación de todo tipo de patógeno: bacterias (p.ej. Salmonella), virus (p.ej. H5N1) y hongos.

‘Nosotros lo diluimos en el agua a una dosis muy baja. Pero si se usa a concentración más elevada o hasta puro, puede desinfectar las instalaciones, silos, cama, etc. Otra de las ventaja es que lo puedes tocar sin medidas de protección ya que es inocuo, su aplicación es instantánea y no requiere esperar ni aislar espacios hasta que sea efectivo’, ha señalado José Manuel Esteller, añadiendo que este producto es 100 veces más efectivo que la lejía y, además, es cicatrizante.

‘Entre nuestros objetivos ya no está el de crecer más, sino de asentar y mantener las instalaciones que hoy en día tenemos, fruto de nuestra dedicación y esfuerzo’, ha afirmado José Manuel.