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El espárrago verde más sostenible en la Vega de Granada

El espárrago verde más sostenible en la Vega de Granada

Mario Luis Navarro es un agricultor de espárrago verde que pertenece a la cooperativa Los Gallombares, especializada en este producto desde hace más de 25 años, siendo de las mayores productoras y comercializadoras de esta hortaliza a nivel español. Esta busca el máximo bienestar de sus agricultores y sus consumidores pero, sobre todo, del entorno donde cultiva sus productos.

Elena Martín. Redacción

La cooperativa Los Gallombares ofrece un espárrago verde diferenciado, con una calidad y seguridad alimentaria óptima, cultivado por sus 800 agricultores con métodos agronómicos naturales en más de dos mil hectáreas del Poniente Granadino.

En constante crecimiento, durante los últimos años, su producción alcanza los ocho millones de kilos. Y es que, según la cooperativa, para ofrecer unos elevados estándares de calidad, sus agricultores dedican el mayor cuidado a cada planta, empleando recursos naturales.

Mario Luis Navarro es uno de ellos. Lleva toda la vida trabajando en la agricultura y más de 20 años cultivando espárrago verde. Empezó con esta hortaliza como una alternativa al tabaco, debido al declive en la producción de plantas industriales. Pasó de tener una hectárea simplemente a ir poco a poco encargándose de más superficie, hasta llegar en la actualidad a 15 ha, de las que obtiene un rendimiento de cultivo de 6.000 kg/ha.

La principal zona de producción de espárrago verde en España se encuentra en la provincia de Granada que, con cerca de 6.500 hectáreas cultivadas en la campaña 2017, ha abarcado el 70% de la superficie total andaluza, según un informe de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de Andalucía. Concretamente, la mayor zona productora se sitúa en municipios de la comarca de la Vega de Granada donde la climatología es óptima para los requerimientos de esta planta. Es aquí donde Mario tiene repartidas sus fincas.

En el cultivo, la preparación del suelo es importante para facilitar el desarrollo de la raíz. Según explica Mario, una vez hechos los surcos en la tierra, la garra se planta a 60 centímetros de profundidad, con cuatro dedos de tierra por encima.

En esta zona el sistema de riego que utilizan es por inundación, por lo que es fundamental que el terreno no tienda al encharcamiento en ningún momento, ya que la planta tiene gran sensibilidad a la asfixia radicular. Al año Mario suele regar entre cinco y seis veces.

El espárrago verde es un cultivo que no necesita mucho requerimiento nutritivo. Mario afirma que utilizan abono orgánico y un complejo alto en potasa y nitrógeno. Entre los problemas más importantes que tiene este cultivo por la zona está la incidencia de Fusariosis (Fusarium culmorum Sacc). Una enfermedad de raíz que puede acortar la vida útil de la planta. Se trata de un hongo que se introduce en la planta y que es muy difícil de tratar.

 

Su campaña

Después de un año en semilleros situados en Segovia, donde las condiciones de suelo y clima son más adecuadas para el desarrollo de una garra más sana y vigorosa, esta materia vegetal se trasplanta a la finca del agricultor, al que todavía le queda otro año para obtener la primera recolección. Durante la campaña que se alarga de marzo a mayo aproximadamente (pasado el primer año del agricultor), la recogida se realiza de manera totalmente manual para mantener intacta la frescura y cualidades organolépticas ideales de cada pieza, asegurando una calidad certificada.

“El espárrago verde ha sido una bendición para la Vega de Granada. Seguir avanzando de forma técnica para ser más sostenibles es una de nuestras opciones. Creemos que transformar nuestros cultivos a ecológico es una buena opción, por eso estamos en ello aunque sabemos que hay que ir poco a poco”, apunta Mario.

Comprometida con el respeto al medio ambiente, la estrategia agronómica y empresarial de Los Gallombares tiene un objetivo claro: ofrecer un espárrago verde totalmente sostenible. Para ello, esta empresa optimiza desde hace años cada proceso en campo e instalaciones, implementando medidas sostenibles como la sustitución de plásticos desechables empleados en el envasado por papel 100% reciclable, renovable y biodegradable.

Del mismo modo, la cooperativa apuesta por la energía renovable, implementando placas solares en sus instalaciones con la finalidad de reducir al máximo las emisiones de CO2.

 

Su mercado

Los Gallombares han evolucionado poco a poco hasta conseguir ser una de las cooperativas agrícolas importantes dedicadas al cultivo de esta hortaliza en Europa. El 95% de la producción va destinada a grandes superficies de mercado en las que los consumidores son muy exigentes. “Nuestro reto es satisfacer al consumidor con un producto totalmente natural, sano y respetuoso. El carácter social y medioambiental de nuestro espárrago es un valor añadido para el consumidor europeo”, destaca su gerente, Francisco Delgado.

Esta cooperativa comercializa su oferta en países europeos y otros destinos no comunitarios. De ella destacan tres marcas. Su marca La Joya, la más consolidada, a través de la que comercializa espárrago verde con calidad gourmet. Luxe, la segunda marca más popular entre sus clientes europeos, ofrece un espárrago verde diferenciado por el calibre. Por último, Luxor ofrece gran variedad de formatos, calibres y pesos, personalizados para sus clientes.